20 de noviembre de 2013

La Sultana del Desierto (3)

Algunos días pasan así. Esta compañía permite al provenzal admirar sublimes bellezas del desierto. Encuentra allí horas de miedo y de tranquilidad, alimentos y una criatura en la cual piensa, tiene el corazón agitado por contrastes... Es una vida llena de oposiciones. La soledad le muestra todos sus secretos. Descubre en la salida y la puesta del sol espectáculos desconocidos al mundo. Sabe estremecerse oyendo las alas de un ave, viendo las nubes, los viajeros coloreados.

Estudia durante la noche los efectos de la luna sobre el océano, las arenas con sus olas, sus ondulaciones y sus cambios rápidos. Vive con el día de Oriente. Admira el espectáculo maravilloso; y a menudo, después del espectáculo terrible de una tempestad en esta llanura dónde las arenas producen nieblas rojas y secas, ve venir la noche con delicias, porque entonces la frescura de las estrellas cae. Escucha músicas imaginarias en el cielo. Luego la soledad le enseña a soñar. Pasa horas enteras acordándose de pequeñas cosas, comparando su vida pasada a su vida presente. Por último, se apasiona con su pantera; porque necesita un cariño.

¿Es esto e porque su voluntad modificó el carácter de su compañera? ¿ Es esto porque el animal encuentra alimento abundante gracias a los combates de los desiertos? Respeta la vida del francés que acaba por no desconfiar más viéndola. Emplea la mayor parte de su tiempo en dormir; pero está obligado a observar el desierto, como una araña su tela, para ver si alguien pasa por el horizonte y lo libera.

Ha cogido su camisa para hacer una bandera que ha puesto sobre una palmera sin hojas. Es durante las largas horas en que la esperanza lo abandona cuando se divierte con la pantera. Conoce ahora las diferentes inflexiones de su voz, la expresión de sus ojos, ha estudiado los colores de todas las manchas de su cuerpo. Preciosa ya no dice nada cuándo el toma su cola para contar las líneas negras y blancas que brillan de lejos al sol como las piedras preciosas. Contempla sus líneas finas, la blancura del vientre, su bella cabeza. Pero es sobre todo cuando se marcha cuando él la contempla: la agilidad, la juventud de sus movimientos le sorprenden siempre: la admira cuando salta y corre. Corre muy rápidamente, salta pero a la palabra de "Preciosa", se para en seguida.

Un día, con un gran sol, el provenzal ve a un ave inmensa en el cielo. Deja a su pantera para admirarla pero un momento después, la sultana da un grito sordo.

- Creo, dice el joven hombre viendo sus ojos rígidos, que ella está celosa.

El provenzal y la pantera se miran uno al otro con aire inteligente. El animal se estremece cuando siente los dedos de su amigo rascarle la cabeza, sus ojos brillan, luego los cierra.

- Tiene un alma... dice estudiando la tranquilidad de esta reina de las arenas, dorada como ellos, blanca como ellos, solitaria como ellos...

Pero de repente, la pantera abre los ojos. Se vuelve y como si estuviera furiosa, con sus dientes, le hiere en el muslo, una pequeña herida sin duda, pero él cree que quiere devorarle y la apuñala en el cuello.

Ella da un grito que le hiela el corazón. Querría devolverle la vida por todo el mundo la gente. Era como si hubiera matado a una persona verdadera. Los soldados que han visto su bandera vienen socorrerle. Cuando llegan, lo encuentran llorando.

3ª y última entrega de la colaboración, gracias anónimo seguidor. Aunque no decías que lo querías publicar y lo hemos sacado tal y como lo enviabas en los 6 comentarios, pero además creemos que merecía la pena sacar estos artículos... ¿Y a vosotros que os parece?

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 09 de Mayo de 2010.

39 comentarios:

  1. A mi me ha parecido muy interesante y he pasado un buen rato. Hoy en el trabajo la he leido completa y tiene más sentido.

    ResponderEliminar
  2. Triologia entre. Los otros artículos son muy largos de leer y comprender.

    ResponderEliminar
  3. El lunes suele serun día chungo pero da gusto ver nuevos articulos que alegran un poco la mañana. Gracias por vuestra dinamica en la publicacion de articulos.

    ResponderEliminar
  4. Ha merecido la pena los artículos.

    ResponderEliminar
  5. Me vendo o presto gratis soy la sultana de la dulceria Bollo Duro.

    ResponderEliminar
  6. PLAGIO yo soy la sultana y estoy con el sultan de Saul el moro. No empalma. Necesito repuesto.

    ResponderEliminar
  7. Que bonito este tipo de publicaciones.

    ResponderEliminar
  8. La sultana es un dulce típico de mi pueblo.

    ResponderEliminar
  9. De jefe a empleado

    - Este es el cuarto día que usted llega tarde esta semana. ¿Qué conclusión saca de eso?

    - Que hoy es jueves...

    ResponderEliminar
  10. Muchas gracias por haber cumplido la sugerencia que hice sobre la secuencia de los artículos. Esta serie es muy buena.

    ResponderEliminar
  11. Me entristece el final, a mí también me gustaba la sultana.

    ResponderEliminar
  12. El relato es precioso, con unos toques de retórica que lo enaltece.
    Me ha gustado mucho la serie.

    ResponderEliminar
  13. ¡Celos, celos, malditos celos!. Los celos han sido los culpables de que esta historia acabe así.
    Enhorabuena al autor, aunque no conozcamos su nombre.

    ResponderEliminar
  14. No era amor, sólo compartían su soledad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En la amistad que genera la soledad compartida puede existir los celos.

      Eliminar
    2. Los celos son generados por la posesión.

      Eliminar
  15. En este 2º segundo aniversario del Gobierno del PP hemos vuelto a los 70. En lo que les queda nos llevan a la Guerra Civil de 1936.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El problema es que no recuperaremos lo perdido mientras vivamos en un pueblo borreguil.

      Eliminar
  16. Respuestas
    1. Ya no las veo, con lo que me gustaba, esa y el pionono.

      Eliminar
    2. A mi la media luna y la miloja.

      Eliminar
  17. Señor Maná-Maná, no se puede hacer un Decreto para que un montón de trabajadres tengan una subida salarial inminente mientras el resto van a la baja!!
    Señor Maná-Maná, no tiene usted derecho ni competencia para usar las herramientas cercanas para tratar de influir en la incapacidad de algunos trabajadores con objeto de que su lugar sea ocupado por otros de tu entorno, dando igual el grado de ilegalidad, mientras a otros los persigues hasta la extenuación!!
    Señor Maná-Maná, es inmoral y anticonstitucional que enchufes a tantos familiares y amigos, desde el plano político hasta lo más íntimo!!
    Señor Maná-Maná, no puede usted engañar a tantos chavales ofreciéndoles alguna posibilidad de contrato de trabajo cuando no tocas ni un solo currículum!!
    Señor Maná-Maná, usted está para gestionar, mal o bien (eso depende de su capacidad, escasa en este caso) no para introducir todos tus tentáculos (es cefalópodo) en el mundo laboral, aplicando una filosofía (demasiado piropo) basada en una distribución de los trabajadores en malos (legales), buenos (pelotas y lacayos) y mediocres (los peores, no se definen pero otorgan)!!
    Señores trabajadores, pelotas, estómagos agradecidos; señores sindicalistas liberaos, haced vuestro trabajo dentro de la legalidad y normas morales, en códigos escritos o no. No haced la voluntad de vuestro amo, mi Maná-Maná, no dejaros coger por los güevos, que estáis traicionando a mucha gente, trabajadora o no!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se puede decir más extensamente pero no tan claro.
      Añado: Quien mal anda, mal acaba y eso ya lo decía el papi de la Maina.

      Eliminar
  18. Comparto la opinión de Luisa, es mejor publicar las partes seguidas para llevar mejor el hilo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También totalmente de acuerdo.

      Eliminar
    2. Si en algunos casos. La historia de America es una serie y se pueden compilar por separado.

      Eliminar
  19. Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

    ResponderEliminar
  20. Diferencia:
    La sultana muerde por celos.
    El francés mata por temor.

    ResponderEliminar
  21. ¿Quién dice que el Robin está en la cueva si acabo de verle en el tanatorio de panteras?.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En mi casa no está, quizas en la de Chari.

      Eliminar
    2. No, a Chari le gusta otro.

      Eliminar
    3. Robin se ha quedado sin cueva y sin papeles.

      Eliminar
  22. Precioso y conmovedor artículo, al completo, me ha encantado.

    ResponderEliminar
  23. Respondiendo a la pregunta lanzada por Bake Colabora, me parece acertada la recopilación de esos comentarios para crear el artículo en tres partes.
    Respecto al artículo, lo veo muy suave, argumento que entretiene, aunque surrealista, y en general bastante bien.
    Felicidades, Bakes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente acertado y de acuerdo con lo que manifiesta Carmelo.
      Un abrazo.

      Eliminar