MANIFIESTO DE MIKIS TEODORAKIS
Domingo, 26 de Febrero de 2012 10:35 Mikis Teodorakis
Hoy, el espectro del hambre vuelve a nuestro infortunado y calumniado país. Si la ocupación alemana nos costó a los griegos un millón de muertes y la destrucción total de nuestro país, ¿cómo podemos aceptar las amenazas de Merkel y la intención alemana de imponernos un nuevo Gauleiter,* que esta vez llevará corbata?
La ocupación alemana, desde 1941 hasta octubre de 1944, demostró hasta qué punto Grecia es un país rico y hasta qué punto los griegos son trabajadores y tienen conciencia de su compromiso con la libertad y el amor por su patria.
Cuando las SS y la hambruna mataron a un millón de personas y la Wehrmacht destruyó nuestro país, confiscó toda la producción agrícola y el oro de los bancos, los griegos fueron capaces de sobrevivir por medio del Movimiento de Solidaridad Nacional y de un ejército de 100 000 guerrilleros, que inmovilizaron 20 divisiones alemanas en nuestro país.
Al mismo tiempo, los griegos no sólo sobrevivieron gracias a su diligencia en el trabajo, sino también, bajo las duras condiciones de la ocupación, gracias al gran desarrollo del arte griego moderno, especialmente en los campos de la literatura y de la música. Grecia eligió el camino del sacrificio por la libertad y la supervivencia al mismo tiempo.
Fuimos atacados, respondimos con la solidaridad y la resistencia y sobrevivimos. Ahora hacemos exactamente lo mismo, con la certeza de que el pueblo griego, con el tiempo, vencerá. Este mensaje está dirigido a Merkel y a su ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y hace hincapié en que yo sigo siendo un amigo del pueblo alemán y un gran admirador de su contribución a la ciencia, a la filosofía, al arte y, en particular, a la música. La mejor prueba de ello es que he confiado toda mi obra musical en dos editoriales alemanas, Breitkopf y Schott, que están entre las mayores editoriales del mundo, y mis relaciones con ellas son muy cordiales. Hoy nos amenazan con echarnos de Europa. Si ellos no nos quieren una vez, nosotros no querremos diez veces formar parte de la Europa de Merkel y Sarkozy.
Hoy, domingo 12 de febrero, Manolis Glezos –el héroe que arrancó la cruz gamada de la Acrópolis y con ello dio la señal que marcó el comienzo no sólo de la resistencia griega, sino también la resistencia europea contra Hitler– y yo vamos a participar en una manifestación en Atenas. Nuestras calles y plazas se llenarán de cientos de miles de griegos que expresan su ira contra el gobierno y la troika.
Ayer escuché a nuestro primer ministro-banquero cuando, dirigiéndose al pueblo, dijo que ya casi hemos tocado fondo. Pero ¿quién nos ha llevado a ese fondo en sólo dos años? Son los mismos que, en vez de estar en la cárcel, amenazan a los diputados con votar un nuevo Memorándum peor que el anterior. ¿Por qué?
Porque eso es lo que el FMI y el Eurogrupo nos obligan a hacer con amenazas: si no obedecemos, será la quiebra… Es una situación totalmente absurda. Grupos griegos y extranjeros que nos odian y que son los únicos responsable de la situación en que está nuestro país, nos amenazan y nos chantajean para seguir destruyéndonos hasta nuestra extinción definitiva.
Durante siglos hemos sobrevivido en condiciones muy difíciles. Y no sólo sobreviviremos ahora, sino que resucitaremos si nos llevasen por la fuerza hasta el penúltimo peldaño de la escalera que conduce a la muerte. En estos momentos dedico todas mis fuerzas a unir a los griegos. Trato de convencerlos de que la troika y el FMI no son una calle de sentido único.
Hay otra solución: cambiemos la orientación de nuestra nación. Pactemos con Rusia una cooperación económica que nos ayude a poner en valor la riqueza de nuestro país en condiciones favorables para nuestros intereses nacionales.
Propongo que dejemos de comprar equipamiento militar alemán y francés. Hagamos todo lo posible para que Alemania nos pague las reparaciones de guerra que nos adeuda, que con los intereses acumulados se elevan a 500 billones de euros.
La única fuerza capaz de hacer estos cambios revolucionarios es el pueblo griego en un frente unido de Resistencia y Solidaridad que expulse del país a la troika (FMI y bancos europeos). Al mismo tiempo, declaremos nulos y sin efecto todos sus actos ilegales, préstamos, deudas, intereses, impuestos y compras de bienes públicos). Por supuesto, sus socios griegos, que nuestro pueblo ya ha condenado como traidores, recibirán el castigo que se merecen.
Vivo totalmente centrado en este objetivo (la unión del pueblo en un Frente) y estoy seguro de que lo vamos a lograr. Luché con las armas en la mano contra la ocupación nazi. Conocí los calabozos de la Gestapo. Fui condenado a muerte por los alemanes y sobreviví milagrosamente. En 1967, fundé el Frente Patriótico (Patriótico Mètopo, PMA), la primera organización de resistencia contra la junta militar. He luchado en la clandestinidad. Fui detenido y encarcelado en el “matadero” de la policía de la Junta. Pero sigo aquí. Tengo 87 años y es muy probable que el día de la salvación de mi querida patria no esté entre vosotros.
Última entrega de este emotivo manifiesto, ojalá que Miki Theodorakis viva para ver la salvación de su país. GRACIAS por tu aportación Rafael.




