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23 de marzo de 2015

Espíritu Libre


El espíritu estaba acorralado.

En su deambular galáctico era necesario detenerse con cierta frecuencia allí donde la materia se concentraba con mayor intensidad. Tenía que hacerlo para recargar su maná. Le servían asteroides, cometas, satélites, planetas y por supuesto estrellas. Siempre entraba y salía de los mismos con una facilidad pasmosa, para volver a vagar por el éter galáctico, el cual era responsable de su deterioro.

Todos aquellos lugares que había visitado hasta ahora carecían de la belleza del que en este momento le albergaba. Pero tal hermosura no le otorgaría la libertad y le condenaba a la muerte espiritual. Este lugar no le servía para recargarse. Su sabiduría le permitía albergar esperanzas de retorno, siempre y cuando fuera capaz de resolver cuanto antes el dilema en el que se encontraba.

Desde la inmensidad astronómica había vislumbrado el agua cristalina que cubría gran parte del lugar al que se dirigía. Cuando su aura se reflejó en este compuesto, una humedad fría recorrió su ser. Decidió tomar una muestra por si en algún momento la requería.

En su levitación terminal encontró oquedades terrenales y decidió introducirse por una de ellas, resultando ser un lugar seco y caliente. Veía en las profundidades un fuego crepitante. De repente, una llamarada subterránea le obligó a retornar a la superficie, no sin antes llevarse consigo una llama.

La explosión a la que se vio sometido lo elevó tanto, que creyó que había encontrado la solución a su problema y volvería de ese modo al espacio interestelar. Nada más lejos de la realidad. Una fuerte ráfaga de viento lo detuvo, llevándolo de vuelta a la superficie. El aire era húmedo y caliente, por lo que decidió recogerlo para su colección.

Súbitamente fue a estrellarse contra el suelo, dejando su aura muy debilitada. Su ser se apagaba lentamente. Aquel terreno seco y frío no ayudaba a su recuperación, pero haciendo un esfuerzo almacenó una muestra de la tierra en la que se encontraba y fundió los cuatro elementos encontrados como última opción, deseando que ello supusiera su salvación.

Lo que ocurrió a continuación fue una explosión espectral que dio como resultado el nacimiento de una estrella denominada como Sol, muchos milenios después.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 18 de Octubre de 2012.

16 de agosto de 2012

Mitos y Leyendas (17)

La Leyenda de Orión

Hirieo, un pobre granjero que vivía en Tebas (localizada en la Confederación de Beocia, en Gracia central), era un buen hombre que a menudo alojaba a extraños a pesar de su pobreza. 

Un día ayudó a tres extraños excepcionales. No sabía que eran los dioses Zeus, Neptuno y Hermes. En agradecimiento a su amabilidad los dioses le concedieron un deseo. Hirieo, que no tenía hijos, pidió tener uno. Se le concedió este deseo y así nació Orión. 

Creció y se convirtió en estupendo cazador, ya que había sido bendecido por los dioses. Pero a medida que su fama como cazador crecía, también lo hacía su insensibilidad hacia los animales que cazaba. No cazaba ni mataba por necesidad. 

Despreciaba tanto la vida de los animales que Artemisa, la diosa de la caza, envió al escorpión gigante (Escorpio) a atacarle. Orión fue picado por el escorpión y estaba a punto de morir, cuando Ofiuco (identificado con Esculapio el dios de la medicina), le dio un antídoto que salvó su vida. 

Cuando el cazador se recuperó, se dio cuenta, tras haber estado tan cercano a la muerte, de cuán preciosa es la vida y de lo insensible y falto de escrúpulos que había sido. Se arrepintió y por ello fue situado en los cielos junto al Escorpión cuyo aguijón le enseñó a valorar la vida. 

En otras versiones, se cuenta que Orión en medio de su embriaguez, se aprovecho y violó a Mérope, la hija de Enopión, y éste al enterarse le cegó y lo expulsó del país, entonces Orión marchó a oriente, en donde tuvo trato con Helio y al parecer le curó la ceguera. 

Cuando estuvo curado, decidió regresar en busca de Enopión, con el deseo de vengarse de él, pero Enopión  se ocultó. Cuando perdió la esperanza de encontrar a su enemigo, Orión regresó a Creta donde se dedicaba a la cacería y amenazó, que acabaría con todo animal que se criara sobre la tierra. Irritada con él, la tierra le azuzó un escorpión gigantesco que mató a Orión al clavarle el aguijón.

Orión se identifica, especialmente por su notable trío de estrellas conocido como el cinturón de Orión, ubicado en el centro de un gran cuadrilátero de brillantes estrellas. La constelación contiene diversas estrellas luminosas. Rigel, una estrella entre azul y blanca, es la séptima en el cielo por su luminosidad con una magnitud de 0.1. La estrella roja Betelgeuse es una variable con un ciclo irregular de magnitud 0.6. Justo debajo de las tres estrellas que forman el cinturón de Orión se encuentra la Nebulosa de Orión, detectable a simple vista. Hacia el 22 de Octubre de cada año se produce una lluvia de meteoros entre Orión y Géminis, llamada las Oriónidas.

18 de julio de 2012

Mitos y Leyendas (16)

La Leyenda de Ofiuco

Entre los babilonios se creía que las estrellas de Ofiuco y la Serpiente representaban al dios Sol, Marduk, luchando con el dragón Tiamat. Posteriormente, en la mitología griega se identificó a Ofiuco con Esculapio, el dios de la Medicina.

Esculapio era hijo de Apolo y de la princesa tesalonicense Corónide, quien murió al traerle al mundo. De joven tenía una apariencia tan radiante que todo el mundo sabía que debía ser uno de los dioses. Quirón, el más sabio de los centauros, le enseñó el arte de la medicina. Un día Esculapio observó a una serpiente que llevaba una hierba en la boca, que utilizó para revivir otra serpiente que había sido asesinada. Esculapio cogió la hierba y con ella amplió su conocimiento de la medicina.

Llegó a convertirse en un personaje tan conocido que el dios Zeus temió que aprendiera cómo vencer la muerte de los mortales. Para prevenirlo, decidió que Esculapio debía morir. Con gran pesar le mató con un rayo, pero le situó entre las estrellas en la constelación de Ofiuco. Desde entonces, Esculapio y la serpiente han sido símbolos especiales de la medicina. Hipócrates, sobre cuya memoria todos los médicos juran emplear todos sus esfuerzos en sanar a los enfermos, se supone que es un descendiente de Esculapio.

El emblema actual de la medicina, el Caduceo, conmemora esta leyenda. Es un cáliz alado con dos serpientes enroscadas alrededor de él, parecido al cáliz que llevaba el dios griego Hermes.

La constelación de Ofiuco se encuentra entre Libra y Sagitario, el serpentario, Que así como las conocidas doce constelaciones zodiacales, también es recorrida por el sol y en consecuencia por los planetas.  En esta región la vía Láctea se presenta grandiosa con sus complejas zonas de  brillantes cúmulos como el NGC IC 4665 Ophiuchi con una magnitud 4,2 de tipo abierto y con zonas oscurecidas por el polvo interestelar.  También se encuentra una de las estrellas más próximas a la Tierra, La estrella de Barnard con una mag. de 9.5, tipo espectral M y con una distancia de 6 años luz.

15 de diciembre de 2011

Mitos y Leyendas (15)

Las Pléyades, por el pintor simbolista Elihu Vedder (1885).

La Leyenda de las Híades

En la mitología griega, las híades tienen los siguientes nombres: Ësile, Ambrosía, Dione, Feo, Corónide, Eudora y Polixo, aunque ninguno de éstos  se refiere a estrellas concretas del cúmulo estelar. 

Híades significa las lluviosas. Estas estrellas eran portadoras de malos augurios para granjeros y marinos, porque las estaciones de tormentas y lluvias torrenciales coincidían con su orto y ocaso heliacos (su primera aparición tras un período de invisibilidad y su última aparición antes de desaparecer otra vez, respectivamente). En la época clásica, estos períodos tenían lugar a finales de mayo y noviembre. El poeta romano Ovidio (43 a.C.;17 d.C.) recoge la tradición, según la que las hermanas se apesadumbraban cuando, su hermano Hiante, se ahoga en un pozo y entonces sus lágrimas caen sobre la tierra.

Otra tradición romana ve en las hermanas a unos cerditos, debido seguramente, a una variante en la interpretación etimológica del nombre griego.

El poeta Plinio (siglo I d.C. ) realizó un curioso intento de racionalización de las dos corrientes de interpretación en conflicto, sugiriendo que la lluvia continua, asociada con estas estrellas, convirtió los caminos en tales lodazales, que parecía que las hermanas, sumidas en el dolor, se revolcaban en ellos igual que cerdos.
Algunos autores árabes se refieren a las Híades con el nombre de pequeñas camellas, mientras que la luminosa Aldebarán representaba al Gran camello.

Las Híades son un bello cúmulo estelar, el más luminoso de los que forman la V que define la cara del toro. Aldebarán (Alfa-Tau) se encuentra en el extremo oriental del cúmulo pero no forma parte de él. Todo el grupo presenta un aspecto muy hermoso si se observa con prismáticos. Ocupa 5° del cielo y está formado por unas 200 estrellas. Se ubica a una distancia de 150 años luz de la Tierra.

18 de noviembre de 2011

Mitos y Leyendas (14)

La Leyenda de la Corona Boreal

Entre los indios norteamericanos se considera que esta constelación es un consejo de jefes sentados en un semicírculo para hablar sobre el futuro de su gente.

En la antigua Grecia la historia que se cuenta es sobre Ariadna, la bella hija del rey Minos de Creta. Cuando su amante, que era mortal, descubrió que se había prometido en matrimonio a un dios, la abandonó en la isla de Naxos. Baco, el dios de la vegetación y del vino, la vio, se enamoró de ella y le pidió que se casara con él. 

Ariadna no creyó que Baco fuese un dios. Para Probarle que sí lo era, Baco pidió a Venus, la diosa del amor, que le diseñara una corona de piedras preciosas como regalo de boda para Ariadna. Cuando Venus hizo esto para Baco, Ariadna se convenció que efectivamente era un dios y consintió en casarse con él. Baco no cabía en sí de gozo y por éste motivo , lanzó la corona a los cielos, lugar donde brilla desde entonces.

La corona Boreal, es un semicírculo de estrellas no muy brillantes situadas entre Vega y Arturo (en la constelación de Bootes). Ésta posee una nova recurrente, T Coronae. La última vez que brilló fue en febrero de 1946 y alcanzó una magnitud aparente de 2,3 (su magnitud habitual es de 10). No volverá a ser visible hasta que su brillo vuelva a aumentar.

14 de octubre de 2011

Mitos y Leyendas (13)


La Leyenda de La Cabellera de Berenice (Coma * Berenice)

Berenice era una bella dama con un precioso cabello. 

Estaba casada con el rey egipcio Evergetes. Cuando el rey se fue en misión peligrosa, Berenice prometió dedicar su cabello a la diosa de la belleza si el rey regresaba sano y salvo. 

Cuando el rey finalmente volvió indemne, ella se cortó su maravilloso cabello, que Zeus colocó entre las estrellas. 

Aparece como un cúmulo de débiles estrellas con apariencia de encaje situado cerca de Arturo en el Boyero y Cor Caroli en perros de caza.  En una noche sin luna se puede observar a simple vista el cúmulo abierto de Coma. 

Berenice se ha convertido en un símbolo de los sacrificios que cualquiera debe estar dispuesto a realizar por aquellos a los que ama.

*:   Coma -> Sinónimo de cabellera.

8 de septiembre de 2011

Mitos y Leyendas (12)


La Leyenda de Hidra (La serpiente marina)

Hidra es una constelación antigua. Existen algunas evidencias, aproximadamente hacia el año 1200 a.C. de su conocimiento en Mesopotamia. 

Esta se ha asociado con Tiamat serpiente que fue aniquilada por Marduk en la gran guerra de los dioses. También ha sido asociada con Draco (Dragón) y con Cetus el monstruo marino.

La historia más conocida referida a esta serpiente es el que la asocia con la Hidra de Lerna, vencida por Hércules en la segunda de sus tareas. Lerna, una región costera fértil y sagrada cercana a la ciudad de Argos, había vivido bajo el terror de la monstruosa Hidra. Esta criatura que vivía en el pantano, tenía el cuerpo de un perro y en las versiones más corrientes nueve cabezas, cada una de las cuales expelía vapores  mortíferos. Cada vez que se cortaba una cabeza nacían tres cabezas más. Para exterminar éste monstruo, Hércules siguió los consejos de Atenea, con lo cual forzó a salir de su madriguera disparándoles dardos de fuego y no respiró mientras luchaba con ella. Cortó las cabezas, pero a cada golpe de su espada nacían más cabezas.

El conductor del carro de Hércules, Yolao, acudió en su ayuda. Yolao hizo un fuego en una esquina de la cueva y cogiendo ramas encendidas, quemó y cauterizó las heridas de la Hidra, de este modo cortó el flujo de sangre para impedir que se formaran nuevas cabezas. En ese mismo momento, Hércules encontró la inmortal cabeza de oro de Hidra entre el amasijo furioso del cuerpo de la criatura, la arrancó del cuerpo y la enterró debajo de una pesada roca. Después, la evisceró y mojó las puntas de sus flechas en la hiel del monstruo. Desde entonces, cualquier herida producida con estas flechas ha tenido consecuencias fatales.

Las dos constelaciones que cabalgan en el lomo de la serpiente, El Cuervo (Corvus) y La Copa (Crater), invitan a diferenciar varias porciones de Hidra, tal cual como lo propuso el astrónomo John Flamsteed (1646-1719) quien estableció cuatro divisiones de oeste a este: Hydra, Hydra y Crater, Hydra y Corvus y la continuación de Hydra. A Hydra se le considera como una serpiente hembra.

Es la constelación más grande de todas y se extiende por más de cien grados de la esfera celeste. Desde cualquier punto de la Tierra se pueden observar fragmentos de Hidra, aunque el predominio de estrellas de cuarta y quinta magnitud dificultan observar el largo de su cuerpo. Su estrella más brillante es Alphard mag. 2.0, naranja, Alfa- Hydra, cuyo nombre significa solitario, en el árabe quiere decir el solitario de la serpiente porque es la única estrella luminosa en esta zona del cielo. Su rasgo más característico lo constituye el delicado grupo de seis estrellas ubicadas en la cabeza de la serpiente a 15° de Procyon.

31 de agosto de 2011

Mitos y Leyendas (11)

La Leyenda de Casiopea

Casiopea, la mujer del rey Cefeo, era la bella reina de Etiopía. Estaba tan orgullosa de su belleza que se volvió arrogante. Incluso alardeaba de que su belleza era mayor que la de las ninfas del mar, Las Nereidas, hijas del dios Nereo. Tamaña presunción enojó a las ninfas marinas, no porque ellas fueran vanas, sino porque Casiopea no apreciaba que su belleza exterior era algo con lo que había nacido y no algo que hubiera conseguido. Sentir gratitud por su buena fortuna hubiera sido aceptable, pero no sentir orgullo. Presumir de tal manera, mostraba un pobre sentido de los valores. 

Por ello Neptuno mandó el monstruo marino para que destruyera su país. Sin embargo, como este castigo, no se cumplió (recuerden la leyenda de Andrómeda), Neptuno, sentía que Casiopea  merecía, de todas formas ser castigada, por lo que la situó en el cielo en un lugar en el que está condenada a girar alrededor del polo celestial, para siempre, la mitad del tiempo cabeza abajo.

Casiopea es una constelación circumpolar del norte y su forma característica de M, cuando está sobre el polo, o W, cuando está bajo el polo, hace de ella una de las más fáciles de reconocer, puesto que la vía Láctea la cruza. Esta constelación es una importante referencia para la localización de Polaris y del polo norte celeste.

26 de agosto de 2011

Mitos y Leyendas (10)

La Leyenda de Boótes

Él era el hijo de Démeter, la diosa griega de la agricultura. Era un joven sensible con una gran conciencia social. Cuando vio a los humanos luchando por encontrar alimento, quiso ayudarles. Sin embargo, se dio cuenta de que si les mandaba comida, seguirían necesitando su ayuda. Así pues, decidió ayudarles a ser autosuficientes, a ser independientes, por lo que construyó el primer arado y lo envió a la Tierra. Desde entonces la gente ha sido capaz de arar la Tierra y cultivar sus propios alimentos. Por esta buena acción hacia la humanidad, los dioses le recompensaron situándole en los cielos cerca del gran carro (que también es conocido como el Arado) . 

Esta región del cielo está dominada por la cuarta estrella más brillante del firmamento de primera magnitud (-0.04), alfa-Boötis (Arcturus o Arturo) de tipo espectral K (color amarillo) a una distancia de 37 años luz de la tierra, que se encuentra en la base de Boötes y el muy notorio semicírculo de Corona Borealis. 

La prolongación de las tres estrellas del "mango" de la constelación de la Osa Mayor hacia Arcturus, se conoce como el Arco de Arcturus. Cada año, entre el 1 y 6 de enero, se produce una lluvia de meteoros denominada Cuadrántidas en la zona entre Boötes y la Osa Mayor, que no es visible hasta después de la media noche. Boötes, el pastor, inventor del arado, simboliza la transición de la vida nómada a la agricultura.

18 de agosto de 2011

Mitos y Leyendas (9)


La Leyenda de Virgo (Virgen)

Virgo es la más grande de las constelaciones zodiacales y de ella destaca su estrella de primera magnitud alfa-Virginis, Spica que forma el famoso diamante de Virgo con las estrellas Arcturus, Denébola y Cor Caroli.
El nombre de Virgo se deriva del latín Vriginis, doncella y representa la única figura femenina entre todas las constelaciones del zodiaco. 
Es una antigua constelación asociada con casi todas las deidades femeninas de la historia y la mitología, identificada con las diosas de la fertilidad, la agricultura y la justicia. Clásicamente se le dibuja como Astrea, la diosa de la justicia, deidad de una época cuando los dioses vivían entre los hombres. La maldad humana pronto las hizo huir hacia los cielos y Astrea fue la última en escapar llevando con ella la balanza de la justicia. Se le considera la más pura representación de la justicia, la inocencia y la virtud.

La asociación de Virgo y su estrella Spica, la espiga, con la agricultura, puede provenir del hecho de que hace miles de años, el Sol  se encontraba en esta constelación en el equinoccio de primavera, una época de cosechas.
En la antigua Babilonia, se hablaba de una época en que la tierra estaba sumida en la oscuridad. Las plantas no crecían y los animales no se reproducían. Esta fue la época en la que Ishtar, la diosa caldea de la Tierra y la fertilidad, atravesó las siete puertas del mundo subterráneo para encontrar a su marido, Tammuz, que había sido muerto por un jabalí.

Tan pronto como Ishtar cruzó la primera puerta del mundo de los muertos, la Reina del infierno rehusó entregarle a Tammuz. Fue entonces cuando los dioses de la tierra le enviaron un mensaje a la Reina del mundo de los muertos para que liberase a Tammuz bajo pena de ser destruida. Ishtar y su marido fueron rociados con agua mágica, liberados y atravesando las siete puertas del infierno llegaron a la Tierra. Una vez allí, la primavera comenzó.

4 de agosto de 2011

Mitos y Leyendas (8)


La Leyenda de Sagitario

Sagitario era un centauro, mitad hombre mitad caballo, una criatura con el poder de un caballo y la inteligencia de un hombre. 

Entre los antiguos griegos, el rey de los centauros era Quirón, el más gentil y sabio de ellos. Fue maestro de Hércules el gran cazador de Esculapio, el padre de la medicina de Jasón que buscaba el vellocino de oro y de Aquiles. Fue Quirón quien situó las estrellas en la forma en que ahora las vemos.

Durante uno de los viajes de Hércules,  tuvo la oportunidad de hacer amistad con Folo, el hijo de Quirón que se hallaba en peligro. El rey de los centauros estaba muy agradecido a Hércules por haber socorrido a su hijo cuando necesitaba ayuda. Por ello situó en la constelación de Sagitario a un centauro que era un gran arquero, para que protegiera a Hércules de Escorpión.

Si se contempla el cielo de noche y se  mira a Orión en el Oeste, se verá al Escorpión surgiendo por el Este, como si siguiera al cazador. Pero Sagitario, el arquero, persigue a su vez al Escorpión, porque una vez agredió a Hércules y permanece dispuesto a atacarle si amenaza de nuevo al héroe.

Esta es una de las regiones más interesantes de la bóveda celeste, rica en cúmulos como: M22 Mag. 5.1 globular, M23 Mag. 5.5 abierto, M25 Mag. 4.6 abierto, NGC 6530 Sagitarii Mag. 4.6 abierto,  brillantes nebulosas como la M8 nebulosa de la laguna con Mag. 5.0 y muchos detalles que ofrece la vía láctea, puesto que el centro de nuestra galaxia se encuentra en la dirección de esta constelación zodiacal. 

Aunque es poco difícil reconocer al mitológico centauro, un asterismo moderno llamado la tetera  es fácil de encontrar en las estrellas de segunda magnitud ubicadas en centro de la constelación.

16 de junio de 2011

Mitos y Leyendas (7)

 La Leyenda de Géminis

Cástor, un famoso soldado y domador de caballos y Pólux, un campeón de boxeo eran los hijos del dios Zeus y Leda. 

No sólo eran hermanos, sino también amigos íntimos y muy aventureros. Una vez decidieron ir al mar para atacar a los piratas que habían estado saqueando a los honrados pescadores. Tuvieron  tanto éxito en su guerra contra los piratas que se convirtieron en héroes para la gente del mar quienes les honraron tallando sus imágenes en la proa de sus barcos. 

Los pescadores saben que durante las tormentas pueden aparecer chispas en los mástiles. Cuando dos de estos destellos aparecen, se cumple la profecía de que Castor y Pólux protegen el barco y que éste saldrá indemne de la tormenta. Esta luz que, en ocasiones se aprecia sobre los mástiles , se llama Fuego de San Telmo.

Durante una de sus peleas con los piratas Cástor que era mortal, fue asesinado. Pólux que era inmortal, fue sacudido por un enorme dolor y le rogó a Zeus que le dejara estar con Cástor todos los días en el mundo de los muertos. Zeus se conmovió tanto por ésta petición y por el sentimiento de Pólux de verdadera amistad, que no sólo accedió a la petición, sino que les situó en el cielo juntos de forma que los humanos siempre recordaran la maravilla de la verdadera amistad.

Ésta constelación zodiacal se presenta como un gran rectángulo en el que alfa y beta Geminorum (Castor y Pólux), las estrellas más brillantes, forman uno de sus pequeños lados. Éste grupo está rodeado por tres estrellas de primera magnitud, Betelgeuse, Capella y Procyón por lo que se referencia fácilmente. 

La vía láctea cruza el lado sur de la constelación con un efecto muy interesante para observar con Binoculares.

Los aztecas reverenciaban a estas estrellas con incienso cuando aparecían por primera vez en el horizonte, como mensajeros de la adversidad o de la fortuna.

8 de junio de 2011

Mitos y Leyendas (6)

La Leyenda de Cáncer

Es una de las constelaciones más pequeñas del firmamento, sin embargo no deja de ser una de las más conocidas. En la mitología grecorromana Cáncer fue el cangrejo enviado por Hera (Juno en Roma) para que lastimara el pie de Hércules mientras peleaba con Hidra, la serpiente de mar. Por tal motivo, encolerizado Hércules, lo aplastó con el pie. Por éste hecho, Hera lo colocó en la bóveda celeste, sin otorgarle ninguna estrella brillante como castigo por su derrota.

Se cree que los astrónomos de la antigüedad le asignaron la figura de un cangrejo por que en ésta posición el Sol detenía su movimiento hacia el Norte y retrocedía hacia el Sur, esto quiere decir, marchaba hacia atrás como un Cangrejo.

Desde hacía mucho, las estrellas fijas de Cáncer habían marcado antaño la posición del Sol en el solsticio de Junio. Para los mesopotámicos, esta posición clave señalaba el portal por el que descendían las almas para su nacimiento y  encarnación. Esta analogía es muy parecida a la tradición egipcia, en la que la constelación de Cáncer era el dios solar Jepri, personificación celeste del escarabajo, símbolo de la fertilidad, la vida y el renacimiento. 

Algunos otros astrónomos han denominado a algunas estrellas de ésta constelación como Asnos. Dionisio (Baco en romano, dios del vino) elevó estos Asnos al  cielo. Esta es su historia: cuando los dioses marchaban en son de guerra contra los Gigantes, dicen que Dionisio y Hefesto (Vulcano en romano, dios del fuego)  marchaban sobre unos Asnos; aun no los habían visto los Gigantes cuando cerca de ellos, rebuznaron los Asnos y al oírlos, los Gigantes huyeron por lo que los Asnos fueron honrados figurando en la constelación de Cáncer. La constelación del Cangrejo tiene dos estrellas un poco más brillantes que las otras  sobre el caparazón: estos son los Asnos.

La nubecilla que se ve entre éstas es el cúmulo de estrellas conocido como la Colmena o el  Pesebre, parece que los Asnos están colocados junto a él, este cúmulo se puede observar a simple vista.

Ninguna de las estrellas de esta constelación  supera la magnitud 4. Ocupa un espacio en el cielo, entre las configuraciones dominantes de Géminis al oeste y de Leo al este. Cáncer tiene su culminación de medianoche a finales de Enero o a principios de Febrero.

Asellus Borealis y Asellus Australis, Mag. 4.7 y 4.2, amarillas pálidas son los Asnos del Norte y del Sur.

El Cúmulo del pesebre (M44) es un grupo de 50 estrellas de magnitud 6 e incluso más pálidas, situada a una distancia de 520 años luz de la Tierra. A simple vista se distingue como una forma nebulosa cuyo diámetro es tres veces superior al de la Luna.

2 de junio de 2011

Mitos y Leyendas (5)

La Leyenda de Aries

Aries era el Carnero de Zeus, el dios de los cielos. Su manto estaba hecho de piel dorada en vez de blanca lana. 

Un día Mientras Zeus contemplaba a los humanos, de repente notó que dos niños se encontraban en peligro de ser asesinados por la crueldad de su madrastra, estos eran los hijos del rey de Tesalia. Inmediatamente envió a Aries a la tierra para que los salvara. Aries llegó justo a tiempo para que los niños saltaran sobre su lomo, conduciéndolos posteriormente a un lugar seguro. 

Como premio al esfuerzo de ese carnero, Zeus le sitúo en los cielos, para que pudiera pastar libremente cerca del caballo alado, Pegaso. 

Aries es una de las constelaciones más pequeñas del Zodiaco. Aries es una antigua constelación imaginada por las tribus nómadas de Mesopotamia, quienes consideraban al carnero como uno de sus más preciados animales domésticos. Los egipcios lo asociaron con su principal dios, Amón Ra.  

La estrella más  brillante se denomina Hamal, la cabeza del carnero.

26 de abril de 2010

Mitos y Leyendas (4)

La Leyenda de Capricornio (La cabra marina)

Capricornio es la décima, la más pequeña y más antigua constelación zodiacal. La descripción de la Cabra se ha encontrado en tabletas babilonias que datan de hace 5.000 años. Entre los poetas latinos, Capricornio (deriva del Latín Caper: Cabra y Cornu: Cuerno) era conocido como Neptuni proles vástago de Neptuno. En la tradición astronómica india, esta constelación se representaba como un cocodrilo.
Para los mesopotámicos, Capricornio marcaba el momento del año en el que el Sol se hallaba en su punto más alejado del sur del Ecuador: solsticio de Diciembre. La iconografía que representa a Capricornio como una cabra marina, constelación tenga constela asirio-babilónicos, cuyo dios de la sabiduría, Oanes, era mitad hombre, mitad pez. Esta extraña figura reaparece a intervalos más o menos distantes entre si en el golfo Pérsico, disfrazada de sirena y constelación a la humanidad en artes y ciencias.
Aparte de su forma combinada de cabra y pez, Capricornio se asocia con el dios griego Pan (Príapo en Asia Menor), conocido por su comportamiento lujurioso y por la invención de la Flauta de Pan. Algunos afirman que fue un sátiro; un hombre con patas de cabra, pezuñas hendidas y cuernos. Recibió sus honores cuando Rea envió al monstruo marino Tifón a destruir a los dioses del Olimpo. Pan se zambulló en un río y trató de convertirse en un pez para escapar. Pero solo logró transformarse a medias y cuando logró regresar a tierra, Tifón ya había desmembrado a Zeus (Júpiter). Para asustar al monstruo, Pan emitió un chillido (llamado pánico, de ahí el origen de la palabra), que permitió a Hermes (Mercurio) recuperar los miembros arrancados de Zeus. Juntos Pan y Hermes recompusieron a Zeus que recompensó a Pan, asignándole un lugar entre las constelaciones. Clásicamente este grupo de estrellas también se ha asociado a Amaltea, la cabra que nutrió al infante Zeus. Capricornio era hijo de ésta cabra y por consiguiente hermano de leche de Zeus.
Esta constelación está formada por estrellas de magnitud 3 y 4 situadas al este de Sagitario. Su culminación a medianoche se da a principios de agosto pero la combinación de cielos claros y su ubicación al sur del ecuador hacen que esta constelación se aprecie muy poco desde latitudes medias y altas en el hemisferio Norte. Se puede localizar trazando una línea desde Vega (alfa-Lyra) que pase por Altair (alfa-Aguila) a travesando la Vía Láctea, hasta llegar a Algedi y Dabih, las estrellas alfa y beta de los cuernos de la cabra.

Algedi o Giedi, Mag. 3.6, amarillenta, significa Cabra. Algedi es en realidad una pareja de estrellas, aparentemente juntas pero sin relación alguna.
Dabih, Mag. 3.1, amarillo-oro, el nombre tiene su origen en el Árabe Al Sad al Dhabi, es decir el afortunado de los matarifes y hace referencia a la tradición árabe de sacrificar una cabra cuando el Sol entra por primera vez en los campos estelares de Capricornio.

24 de abril de 2010

Mitos y Leyendas (3)

La Leyenda de Tauro (El Toro)

Existen restos babilónicos, fechados en el año 2000 a.C. aproximadamente, con motivo del toro. Si estos restos tenían alguna relación con la constelación de Tauro no se ha podido probar, pero sí se sabe que éste grupo de estrellas había sido objeto de veneración porque señalaban el paso del Sol por el equinoccio de marzo, hace unos cinco mil años. Tauro se asocia al símbolo del toro y de la vaca en todo el mundo. De hecho, en la antigua cultura de Egipto, Osiris, cuya imagen representaba a un dios-toro, (osiris-Apis) se había identificado con esta constelación y también Isis, su hermana, la diosa-vaca. La luna creciente formaba sus cuernos y es posible que éste sea el origen del símbolo astrológico.
Por los sumerios, fue adorado como el "toro de luz", también fue el becerro de oro de los tiempos bíblicos. Tauro, el toro, es símbolo de la primavera, época de la labranza y siembra. Pero también es símbolo del amor, el cual florece durante la primavera.
Existe una leyenda griega que narra cómo el dios Zeus se enamoró de la bella princesa Europa, hija del rey Agenor. Europa había estado jugando en la playa. Zeus, que la estaba observando, vio que Europa dejaba de jugar e iba hasta la orilla del mar y adivinó el deseo de la princesa de ir más allá. Tan prendado estaba el dios de los encantos de Europa que, transformándose es un magnífico toro blanco, se acercó a ella inclinando la testa. Europa comprendió que le estaba ofreciendo la oportunidad de cumplir su deseo. Cuando ella le miró a los ojos y sintió todo su amor, se subió sobre su lomo. Zeus, bajo la apariencia del toro, se lanzó a las aguas y a gran velocidad nadó más allá del horizonte, a la isla de Creta. Una vez allí, volvió a su forma original y le declaró su amor, así como el hecho de que era un dios inmortal. La princesa estaba tan sobrecogida por la intensidad y sinceridad de su amor, que le aceptó como amante. La constelación de Tauro simboliza esta historia de amor.
Tauro es la segunda constelación zodiacal es una es una de las figuras más impresionantes del cielo nórdico por el gran número de estrellas que la componen, entre las que se encuentran las Pléyades y las Híades. Taurus está situado al noroeste del gigante Orión y al sudoeste de Auriga; su estrella más brillante, Aldebarán (el ojo rojo del toro), la hace inmediatamente identificable. Esta estrella está muy próxima al grupo abierto que conforman las Híades, la formación que define la cara del animal. Nuestra imagen convencional de Tauro es la de una figura incompleta que sólo incluye la mitad anterior del animal, orientada hacia el este y con una cabeza coronada por unos cuernos exageradamente largos, que señalan hacia Orión. La punta de cuerno más alto toca el talón del Auriga.
Alfa- Aldebarán con Mag. 0.85, rojo pálida. Esta estrella variable, situada a una distancia de 68 años luz de la tierra. Aldebarán significa "el Seguidor"; y la estrella lleva éste nombre porque parece que sigue a las pléyades, aunque es más probable que siga a las Híades.

21 de abril de 2010

Mitos y Leyendas (2)

La Leyenda de Leo

Es una constelación zodiacal bastante definida, puesto que sus estrellas principales parecen dibujar la figura de un León celeste, con la estrella de primera magnitud Régulus, como su corazón.
Las estrellas de Leo, fueron asociadas al León y relacionadas con el Sol por numerosas culturas. Una leyenda afirma que los leones del desierto, se acercaban a los ríos y lagos en el caluroso verano justo cuando el Sol entraba en esta constelación. La antigua creencia en su poder para fertilizar las aguas, es la razón por la cual se encuentran muchas fuentes adornadas con un León que vierte el agua por su boca.
Para los griegos era la representación del mitológico León de Nemea. Leo era un León que vivía en la Luna. La comida era tan escasa que intentó atacar a uno de los caballos que tiraban del carro de Selene, la diosa de la Luna. Fracasó y fue expulsado del satélite, aterrizando en la Tierra cerca de Nemea en Grecia, donde comenzó a atacar a la gente.

Se llamó a Hércules para que matara a este destructivo animal. El héroe hizo una gran estaca y se acercó a la guarida de la bestia. Cuando esta atacó, Hércules se balanceó y le golpeó el hocico. El León retrocedió a su cueva, pero el intrépido Hércules estaba decidido a matarlo, así que lo siguió. El techo de la cueva era tan bajo que el héroe no podía utilizar su estaca. Así pues, saltó a la espalda del león y le estranguló con sus propias manos.
Esta acción fue vista por Zeus, quien honró a Hércules colocando en el cielo al León, además de considerarlo el soberano de los cuadrúpedos.
Tiene tres estrellas en la cabeza, una sobre el pecho y dos debajo; una brillante sobre la pezuña derecha, una en la mitad del vientre y otra debajo, una sobre la cadera, una sobre la rodilla trasera, una brillante en la punta de la pezuña, dos en el cuello, tres en la espina dorsal, una en la mitad de la cola y una brillante, sobre la punta. En total diecinueve.
Se ven además por encima del León siete sin brillo que forman un triángulo por la parte de la cola. Reciben el nombre de Rizo de Berenice Bienhechora, era la esposa de Tolomeo III, quien ofreció a los dioses un rizo de su cabello cuando su esposo marchó a la guerra.

20 de abril de 2010

Mitos y Leyendas (1)

La Leyenda de Acuario

La leyenda de Acuario, trata de un aguador llamado Ganíme­des. Era un pastorcillo tan amable y de tan extraordinaria belleza, que recibió Ambrosía, el manjar de los dioses, para hacerlo inmor­tal.
Un día mientras pastoreaba el rebaño y jugaba con su perro Argos, el dios Zeus ordenó al Águila, su águila gigante, que bajara a las llanu­ras de Troya para llevar a Ga­nímedes al templo de los dio­ses, de forma que se convirtiera en el agua­dor favorito de Zeus.
La ama­bilidad de Ganímedes se puso de nuevo de manifiesto ante los dioses, cuando le preguntó a Zeus si podría ayudar a los humanos, quienes necesitaban agua. Zeus, que no solía ser muy amable, se sintió ablandado por la compasión de Ganímedes y le dio permiso para que hiciera lo que pedía.
Ganímedes se dio cuenta de que enviar una cantidad de agua a la Tierra de una sola vez podía ser peli­groso, por lo que decidió man­darla en forma de lluvia. Así es como Ganímedes, el pastorcillo, llegó a ser conocido... como el dios de la lluvia.

La constelación clásica está representada por un joven que derrama agua de una urna puesta es sus espaldas. Acuario también es figura de un antiguo mito de sumeria, asociado a un diluvio global y en calendarios de la India y de la China, con la época de lluvia.
Andrómeda

Casiopea, reina de Etiopía, tras rivalizar con las Nereidas en belleza (divinidades hijas de Nereo y Dóride y Nietas de Océano, el mayor de los Titanes), cayó en desgracia, ya que éstas le pidieron al dios del mar Neptuno, que castigara a Casiopea por su arrogancia. Por ello Neptuno ordenó al monstruo gigante del mar, Cetus (la ballena), destruir su reino en Etiopía.
Al enterarse de la decisión de Neptuno, Casiopea y su esposo Cefeo, acudieron al sabio Oráculo de Etiopía en busca de consejo. Este les dijo que debían sacrificar a su adorable hija, Andrómeda para calmar la furia de los dioses del mar.
Con el corazón roto, encadenaron a Andrómeda a una roca, en un acantilado sobre el mar, sabiendo que Cetus la destrozaría, cobrando venganza. Cuando Cetus se dirigía a ella, Andrómeda gritó pidiendo ayuda.
En ese momento Perseo, que se encontraba sobre el caballo alado Pegaso oyó su grito. Llegó justo a tiempo sosteniendo la cabeza de Medusa cuando Cetus se acercaba. El monstruo marino quedó petrificado al instante, convertido en piedra, ya que éste miró directamente el rostro de la Gorgona. Después Perseo, desencadenó a Andrómeda enamorándose inmediatamente.
Por esta razón una vez salvada, Andrómeda no quiso permanecer ni con su padre, ni con su madre, sino que marchó, por propia voluntad, con Perseo a Argos (patria natal de Perseo), con el pensamiento puesto en la generosidad.

Andrómeda, la mitológica princesa encadenada, es una de las constelaciones más importantes del hemisferio norte y es famosa porque contiene la gran galaxia de Andrómeda, el objeto más distante detectable a simple vista y espectacular, si se mira con binoculares o pequeños telescopios. Esta se encuentra entre las constelaciones, de la misma manera en que fue expuesta ante el cetáceo, por consideración de Atenea.