
Hoy, hoy no se donde ir, quizás algún bar me sirva de refugio, quizás algún cine me distraiga lo suficiente para no pensar en lo imbécil que he sido.
Opté la segunda opción y me salió rana, la película que ponían tenía toda la magia para resarcir la dolencia que me llenaba, !que casualidad¡. el titulo, "cuando un hombre ama a una mujer", !que fuerte¡, no llegué a terminarla, las lágrimas abordaron mi rostro, y apenas podía distinguir las siluetas que se reflejaban en la pantalla, tuve que desistir y poner rumbo a ninguna parte, aunque entendí que mi papel no era el del protagonista, sino al contrario, el de la persona egoísta, y me sentí como era de esperar, una piltrafa.
Se que te fallé, se que mi corazón no pensó, que el momento de acaloramiento surgió mientras trabajabas, y mi figura imbécil consiguió vivir un instante de hipotética felicidad, pero no esperaba esto, la desdicha, la soledad, el desahucio de un amor de veintidós años que me ahogan en cada momento.
Alguien que sigue este blog, decidió hacer un comentario que me ha llegado al alma, los que se sienten enamorados y no reciben amor. abridme la puerta y dadme la bienvenida, porque me hallo entre vosotros, cometí el error de desprestigiar el amor que me amaba, y ahora que he visto el daño realizado, me veo en la desdicha, en la mas rotunda falta de amor.
No se si esto que mi amigo hace por mi servirá para algo, además de mis intenciones por volver a tenerte, sentirte y prometer que nunca volverá a ocurrir, pero me gustaría que leyeras sus palabras, que entendieras lo que te estoy pidiendo una y otra vez, que he dejado de ser quien era por confundir el placer con el amor, !perdóname¡
Tienes todo el derecho a maldecirme, me encantaría que tuvieras la oportunidad de que me lo dijeras, escucharía tu voz, y verte, verte como cuando lo hacíamos rutinariamente, me pondré nervioso como aquella vez que te pedí salir, o que te dije que te quería y que fueras mi esposa, y tendría abierto mi corazón anheloso de escuchar tu perdón, para fundirme contigo en un abrazo infinito, lo estoy deseando con todas mis fuerzas.
Pasear sin sentido, sin rumbo, sin perspectivas de ninguna clase, es lo que me abunda, es lo que me rodea, es la monotonía de mi actual vida, y necesito cambiarlo para poder ser quien era, cambiar mi desgracia creo que es posible, solo tienes que darme la oportunidad que te pido, lucharé para volver a hacerte feliz, dar un paso atrás para entrar de nuevo en tu vida, para ser lo que eramos, una unidad de amor, un solo sentimiento, te devolveré la felicidad que tenías, el motivo por el que vivías, tu sabes que soy hombre de palabra, que mi imbecilidad ha servido para darte mas valor aún, mi corazón es solo tuyo, déjame volver a ti.
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 05 de Mayo de 2011.






