Inmerso en mis pensamientos y en mi caminar, no me percaté
de que estaba siendo observado desde el otro lado de la calle. Su visión era
tan perfecta que ni las tinieblas le podían impedir tener una nítida imagen de
mi deambular.
Mentalmente me sentía pesaroso y exhausto. El gélido frío
nocturno no ayudaba para nada a recobrar mis energías, aumentando mi
debilitamiento emocional con el paso de cada segundo.
Con la cabeza gacha, la única certeza que tenía era que los
gusanos nocturnos aprovechaban la ausencia de viandantes para buscarse la vida entre
las grietas de las baldosas. Es en esos momentos de soledad cuando todos
buscamos resquicios donde cobijarnos.
Dichos anélidos vendrían a dar con la tecla. Necesitaba
encontrar refugio urgentemente, puesto que de no ser así, el frío y mis
pensamientos terminarían por doblegarme y dejarme sin aliento.
Lo que no sabía era que quien me iba a ofrecer refugio era
un zorro. Algo me hizo levantar la mirada del suelo directamente hacía donde el
animal se hallaba observándome. Allí se encontraba, justo al otro lado de la
calle. Me dio la impresión de que llevaba mirándome desde hacía rato, sin duda
tratando de encontrar la forma de ayudarme.
Lo que está claro es que halló la forma de hacerlo, puesto
que en cuanto cruzamos miradas, supe que estaba a salvo. Tan sólo nos miramos
durante un brevísimo instante, pero para mí fue más que suficiente.
En sus ojos empecé a distinguir rostros que me resultaban conocidos.
Poco a poco fueron apareciendo desde lo más profundo de la mirada del zorro
caras de familiares y amigos. Allí estaban, todos reunidos, sonriéndome con
ternura. No fue necesario que dijeran nada. No tuve que escuchar ninguna de sus
voces para tener constancia de lo que me querían revelar. Todos parecían
decirme, sin llegar a hablarme, que estaban conmigo, que siempre tendría el
apoyo de todos ellos y que siempre estarían a mi lado, sin importar cuándo o
cómo.
Así, el zorro dio media vuelta y se marchó, dejando tras de
sí un destello que desde entonces alumbraría mi caminar.
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 27 de Marzo de 2014.
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 27 de Marzo de 2014.












