Me gustan tus labios entreabiertos, porque duermes.
Me quedo sin ideas cuando tus pestañas están cerradas, porque sueñas.
Cuando duermes me quedo a tu lado y sólo miro, lo necesito.
Cuando despiertas tus ojos se clavan en los míos y sonríes
¿Por qué me miras?
Y yo emulando a Neruda sonrío, la beso y callo.
¿Por qué me miras? Insiste.
Me gusta velar tus sueños, le susurro. Ella me abraza y al besarme le digo te quiero.
Si ella supiera que estoy muriendo por no poder estar incluso en sus sueños.
Si ella supiera… Cuánto la quiero… Si ella supiera…
“Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.”
Pablo Neruda
Nuestro amigo "Coronel Tapioca", esta vez se convierte en poeta de la mano de uno de los más grandes: Pablo Neruda... todo un lujo. GRACIAS.
Artículo reeditado: originalmente publicado el 29 de Junio de 2011.
Artículo reeditado: originalmente publicado el 29 de Junio de 2011.



