| Delfos (Templo de Apolo) |
Este ha sido en realidad mi tercer viaje a Grecia, el primero fue en solitario, en el ya lejano 1988, cuando Grecia no pertenecía a la Unión Europea y había que pagar en Dragmas, bueno quizás ahora vuelvan de nuevo a esa situación, un largo y maratoniano viaje de Inturjoven, la ida en autobús que me llevó desde Madrid a Montpellier, Venecia, Yugoslavia (entonces era todavía Yugoslavia, visitando Zagreb, Belgrado y Skopje), Grecia (ruta por Atenas, La Grecia Clásica, Peloponeso: El Cabo Sounión y su templo de Poseidón en la puesta de sol, las islas de Egina, Poros e Hidra, Corinto con su Canal y sus ruinas arqueológicas, Micenas y Epidauro, el Monasterio de Mistra, Olimpia, Delfos y Meteora) y Bulgaria (Sofía y Monasterio de Rila) y regreso, menos mal, en avión, eso si era un Tupolev viejo y con todo el interior sucio y roto, ahora me da miedo pensar que si estaba así lo que se veía, imaginaros como podía estar lo que no se veía...
El segundo viaje ya lo relaté en el artículo: Mi Viaje a Grecia, el 7 de Abril de 2010 y ahora después de 2 años, he regresado.
El segundo viaje ya lo relaté en el artículo: Mi Viaje a Grecia, el 7 de Abril de 2010 y ahora después de 2 años, he regresado.
En esta ocasión el viaje ha sido muy diferente, ha sido un viaje más de ciudades, paisajes y naturaleza, con algo de Museos y Ruinas, pero poco, por una ruta fuera de cualquier Tour Turístico, excepción hecha de Atenas, llegada y salida casi obligatoria y Delfos que es un lugar emblemático y nos cogía de paso en nuestra ruta.
La ruta elegida ha sido: Atenas, Épiro y Macedonia, en total 9 días, pernoctando 2 noches en Atenas, una en Preveza, Ioánnina, Prespes y 3 en Tesalónica y visitando Atenas, Delfos, Nafpaktos (Lepanto), Preveza, Ruinas Arqueológicas de Dódona, Ioánnina, Metsovo, Prespes, la isla Agios Aquilio, Kastoriá, Tesalónica y las Ruinas Arqueológicas de Pella.
Para realizar esta ruta con absoluta libertad y al menor coste posible, en lugar de ir en autobús con chofer como en el viaje anterior, hemos alquilado 2 coches, en realidad 2 furgonetas de 9 plazas, ya que éramos 12 Viajeros, 8 repetíamos del anterior viaje, Rafael, Clara, Javier, Pepa, Mª Ángeles y Juan Antonio, fueron los 6 ocupantes del coche 1, que tenía como misión abrir camino, para lo que contábamos con Rafael, conoce perfectamente el país y sus carreteras, habla griego de forma fluida, no en vano es profesor de esta lengua y además es el padre e ideólogo de este viaje, casi su apuesta personal, además en este coche, Juan Antonio aportaba la tecnología de su GPS y sus conocimientos de orientación y de las estrellas, es un navegante experto y Pedro, Maribel, Esteban, Seti, Isabel y un servidor, éramos los 6 ocupantes del 2º coche, que tenía como misión no perder nunca de vista al 1º, también contamos con la inestimable aportación, durante todo el viaje de Seti, que además de alegrarnos con sus anécdotas y chascarrillos, nos ha aportado muy buenos momentos con su sentido del humor, habla griego a la perfección, también es profesora en esa materia. En cada coche había 2 ó 3 conductores que se turnaban para hacer mas llevadero el camino.
Por lo tanto, este viaje tenía un componente mayor de aventura, pero también contábamos con la posibilidad de hacer más “flexible” la ruta, paradas y visitas, ya que solo teníamos comprometidas las pernoctaciones y podíamos parar a voluntad..
El viaje ha sido realmente bueno, en todos los aspectos, sin retrasos ni pérdidas de equipajes en los vuelos, en la climatología, a pesar que nos llovió algo un par de días pero eso es lo lógico en la zona montañosa del Norte de Grecia y en su zona Balcánica, la comida es siempre excelente y barata en Grecia, los hoteles han estado muy bien y las visitas, tanto a las ciudades como a las ruinas arqueológicas han sido muy interesantes, las rutas por carretera han sido tranquilas, sin problemas con los coches, aunque alguna jornada se nos ha hecho un poco larga por el traslado. Únicamente hemos tenido algunos pequeños problemas gastrointestinales, en concreto 4 compañeros de viaje, sin que pudiéramos identificar el motivo.
El detalle de cada día del viaje, lo dejo para los 7 capítulos restantes que completarán esta serie, en esta ocasión no lo voy a relatar de forma telegráfica, como hice con el anterior, he preferido ampliar más el artículo contando con mas detalle la historia, geografía, vivencias y curiosidades de todos los lugares visitados, espero que os guste y que, si alguna vez vais por allí, os sirva como una breve guía básica. Para ello he contado con los recuerdos de lo vivido en primera persona, lo cantado por Rafael, Clara y Seti y algún apoyo de la Wikipedia.
No obstante, quiero resaltar, que en esta ocasión y gracias a la paciencia y buena labor pedagógica de Seti, he podido decir una pequeña y alocada parrafada en griego. La cuestión era que cada día memorizaba una pequeña frase, una frase cotidiana y un poco desconcertante para los griegos que la oían, mi misión era memorizar la frasecita en cuestión durante los trayectos en coche y cuando llegábamos a nuestro destino, la soltaba en cualquier situación; había que ver las caras de los griegos al oir que un “Guiri” les decía, en perfecto griego, una patochada de ese calibre, la mayoría no podía resistir y la hilaridad vencía a la educación, aunque hubo alguno en el que se pudo percibir un cierto mosqueo, menos mal que en esos casos, Seti salía al rescate y explicaba en que consistía la broma.
Al final, unimos todas las frases, quedando la siguiente parrafada (en caracteres latinos y versión fonética, es decir escribiendo como se pronuncia, lo siento aprender a escribir es demasiado en tan poco tiempo y con la dificultad que entraña el griego):
Za mu árese na fao pasatempo ki kirikíá.
Alá gamoto…
¿Pu za ejo tin odondostijiá mu?.
Mono za Piió nero apo tin brisi me pago
Que viene a querer decir:
Me gustaría comer pipas de calabaza y cacahuetes,
pero joder...
¿donde está mi dentadura postiza?.
Tendré que beber agua de grifo con hielo.
Para acabar me gustaría dedicar este artículo a todos mis compañeros de viaje, pero de una forma muy especial a Rafael, Clara y Seti, por su labor en la preparación del viaje, en el caso de Rafael y a los tres por su apoyo, fundamental con el idioma y sus conocimientos de todo tipo del país: gastronómico, histórico, mitológico, lingüístico (Seti, sigo estudiando las negaciones en griego), de arte, costumbres, aportando todo, incluso sus amistades griegas al grupo, sin ellos el viaje no hubiera sido tan satisfactorio. Gracias amigos.















