28 de abril de 2014

Los supervivientes de la batalla de Las Termópilas


Es famoso, en particular después de la película "300", el sacrificio de los 300 espartanos comandados por Leónidas, el rey de Esparta, quienes pararon en el desfiladero de las Termópilas a un ejército varias veces superior durante varios días, y terminaron siendo doblegados sólo mediante la traición.

Menos conocido es el hecho de que algunos de los bravos 300 de Leónidas sobrevivieron a la masacre, aunque tuvieron suertes distintas, y todas ellas desgraciadas.

Uno de ellos fue Pantites, un soldado que fue enviado por Leónidas a Tesalia (es decir, al norte de las Termópilas, temerariamente en dirección a las filas enemigas) con una embajada, probablemente para reclutar aliados para la batalla. Pantites no alcanzó a regresar a las Termópilas a tiempo para luchar (y eventualmente morir) junto con los 300, de manera que regresó a Esparta. El estricto código de honor militar espartano no le perdonó esto, y Pantites, incapaz de soportar la deshonra, acabó colgándose.

Los otros dos soldados que sobrevivieron fueron Eurito y Aristodemo. Ambos estaban fuera de las Termópilas, aquejados por una enfermedad ocular. Cuando llegaron las nuevas del desastre de las Termópilas, ambos tomaron decisiones distintas. Eurito, casi por completo ciego, se hizo conducir por un ilota (un esclavo) hacia el campo de batalla, y se paró en éste, dispuesto a ofrendar su vida en combate contra los persas, insensible al hecho de que un soldado solitario nada podía hacer en batalla abierta contra el ejército persa en masa. Al ver la llegada de los persas, el ilota corrió por su vida, pero Eurito se quedó en pie de guerra, y murió combatiendo.

Aristodemo, por su parte, tomó la opción de volverse a Esparta, dando por perdida la causa y por inútil el sacrificio. Apenas llegó a Esparta, cayó sobre él la mancha negra de haberse retirado del combate, la peor deshonra en la que podía incurrir un espartano libre. Ningún espartano estaba dispuesto a compartir con Aristodemo el fuego, ni tampoco a dirigirle la palabra.

Tanta fue la humillación, que un año después, cuando los espartanos plantaron cara al ejército persa en Platea, Aristodemo iba de los primeros y se lanzó con furia ciega a lo más denso de las filas persas, muriendo en combate. El triste final es que, aunque se consideró a Aristodemo como redimido por haber caído en combate, esta vez sí, en vez de abandonar el campo de batalla por segunda vez, no se le dieron honras especiales porque los espartanos consideraban la rabia homicida en batalla no como algo gallardo o valiente, sino como una grave muestra de indisciplina.

Al menos, de esto Aristodemo no se enteró, porque ya estaba muerto...

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 30 de Noviembre de 2010.

29 comentarios:

  1. Conocia lo de la disciplina espartANA PR4ECISAMENTE POR LA PELICULA LOS 300 PERO DESCONOCIA ALGUNOS DETALLES INTERESANTES COMO LOS QUE EXPONE EL BAKE TELECO

    ResponderEliminar
  2. Un punto de vista interesante y poco conocido.

    ResponderEliminar
  3. Excelente artículo Bake Teleco, ya sabes que me encanta la mitología griega. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Yo vi la peli y la verdad que tanto musculo desvirtuó la historia verdadera. Lo ha expuesto muy bien y las curiosidades hacen la historia más interesante.

    ResponderEliminar
  5. Un artículo peculiar al que nos acostumbraste y lo ovildaste; me alegro que hayas continuado.

    ResponderEliminar
  6. Lo que más me gusto
    de la película fueron los tios cachas

    ResponderEliminar
  7. El encanto del blog está en la variedad tan impresionante que existe de artículos y además todos con un gusto de ocio y cultura. Mis felicitaciones a Google.

    ResponderEliminar
  8. Gracias Baje Teleco, gracias Bake Colabora. Tu esmero y cordinación hace posible que todos nos encontremos en un blog fantástico y que debemos de reconocer que el trabajo que desarrolla tenemos que valorarlo todos. Gracias guapo.

    ResponderEliminar
  9. Este artículo es un ejemplo de lo que ya he comentado en otros comentarios. Existe variedad y es dificil que no haya algún artículo que no guste.
    La peña montan su blog con sus candelas y vosotros habeis acertado por haber creado un aula virtual de ocio y participación. CHAPEAU.

    ResponderEliminar
  10. Me encanta como escribes y tu sencillez. Sin conocerte presiento (tu perfil me encanta), que serías mi hombre ideal.

    ResponderEliminar
  11. El coninilla está en esta batalla y dicen que la ganará junto a la Bara de medir.

    ResponderEliminar
  12. He visto la peli me gustó bastante.

    ResponderEliminar
  13. Al parecer todos tuvieron muy mala suerte. Los tiempos no cambian y aun se siguen combatiendo en muchos sitios.

    ResponderEliminar
  14. La longitud temporal de la Historia nos demuestra la asociación entre batallas o hechos famosos con traidores.
    Mi Maná-Maná, para conseguir ser el mayor trepa, pisando a quien se le pusiese por delante para alcanzar su meta, tuvo que hacer de Fialtes (traicionó a Leónidas en favor de Jerjes I) para traicionar al "equipo inicial".
    Ya en el trono, en actitud chulesca y guarra, juega a ser ganador, a lo Jerjes I, como si estuviese en la "Segunda Guerra Médica", por cierto, qué le gusta su médico particular, asociado al azul del sindicalista liberao, porque no olvidemos que "tiene una muñeca vestida de azul, con su camisita y su canesul".
    Su consorte y amante bandida, Maína-Amestris, es pieza clave en el gran arco de medio punto, para prevaricar, disfrutar langostamente por tierras de Quintana Roo, sacar pecho prepotente, como una paloma gallitera, maltratar, creerse la reina del mambo...¡No le des un carguillo a un enteraillo/a, aunque si funciona bien jugando al...¡chchchchch, que el juego es callao!
    Para traidores, los sindicalistas liberaos. Esos son los grandes traidores. Cobardes, como Pantites, prefieren defender sus migajas uniéndose a mi Maná-Maná-Jerjes, dejando en pelotas a los trabajadores, indefensos, sin esperar que existe un pequeño camino que les acorralan por la retaguardia.
    ÉSTAS SON SIMPLEMENTE BATALLAS, LA GUERRA NO HA TERMINADO.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como esto siga así, pocos serán los que sobrevivan al manamá.

      Eliminar
  15. La imagen que ilustra el artículo es una pintura del francés Jacques-Louis Davis, titulada "Leónidas en las Termópilas".

    ResponderEliminar
  16. Me gusta el enfoque que le ha dado Bake Teleco a este artículo.
    Se centra en los personajes oscuros de la famosa batalla, de los supervivientes de ella. Bravo.

    ResponderEliminar
  17. Para conocer algo de historia no sólo es necesario leer un libro, se puede aprender a través del cine.
    Esta película está muy bien.

    ResponderEliminar
  18. Los griegos llevaban su rollo, lo mismo peleaban entre ellos que se unían para combatir al enemigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esparta contra Atenas tuvieron grandes enfrentamientos.

      Eliminar
  19. El mundo griego antiguo es muy rico, será por lo dilatado en el tiempo. Dejaron huella.

    ResponderEliminar
  20. Mira por donde se entera uno de cosas que no sabía porque no vi la peli.

    ResponderEliminar
  21. Me ha gustado el artículo. Cultura es lo que nos falta a todos en los tiempos que corre.

    ResponderEliminar
  22. Existen politicos k todavian viven y vienen d la primera democracia griega

    ResponderEliminar
  23. El cuñado del hermano de Brijánlunes, abril 28, 2014 8:29:00 p. m.

    Dicen que la cueva de Robin está cerca de las Termópilas

    ResponderEliminar
  24. Me aburren estas historias.

    ResponderEliminar
  25. Para termopila la que tenemos con los políticos.

    ResponderEliminar