21 de noviembre de 2015

Calabacines Rellenos Almerimar


Gracias por publicar la receta que os mandé. Espero que ésta también os guste.

Ingredientes para 4 personas:

• 4 calabacines.
• 4 tomates maduros
• 2 dientes de ajo 
• 1 cebolla
• 100 gr. de arroz
• 800 gr. de carne de pescados de roca (Gallineta, Rascacio, etc…)
• 1/2 litro de salsa crema.
• 100 gr. de queso rallado
• sal y pimienta

Ingredientes para la salsa crema:

• 25 grs. de mantequilla
• 30 grs. de harina
• 100 ml. de nata
Cocemos el arroz y lo refrescamos en agua fría.
Preparamos la salsa crema de la siguiente forma: hacemos una salsa bechamel con la mantequilla y la harina, dejamos cocer y le añadimos la nata. Ligamos bien y dejamos reducir un poco.
Cortamos los calabacines longitudinalmente en dos mitades, les damos un hervor y los vaciamos. Se pone la cebolla a rehogar con el ajo y se añade el tomate previamente pelado, sin pepitas y cortado en dados, cuando el refrito esté hecho se añade el pescado desespinado,  la carne del calabacín, el arroz cocido y se deja hacer. Rellenamos los medios calabacines con la mezcla y napamos con la salsa crema, ponemos queso rallado y gratinamos hasta que se dore el queso.



Nota: Podemos emplear calabacines normales o redondos. 

Nuestra amiga Rosell, repite colaboración con esta espléndida receta. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 05 de Marzo de 2012.

18 de noviembre de 2015

En ocasiones veo chorizos


Podría parecer que esta mañana, cuando salí de casa bajo una intensa nevada, hubiera visto a Urdangarín cruzando la calle cual Yeti que hubiera bajado de la montaña.

O quizá podéis pensar que cuando entraba en la academia de inglés me hubiera cruzado en la puerta con Bárcenas, saliendo de la misma tras matricularse para su nuevo curso de “Begginer”.

Lo cierto es que me dio un vuelco al corazón cuando al entrar en el autobús que me conduciría de vuelta a casa, el conductor me recordara a Julían Muñoz. Con el miedo en el cuerpo me senté en mi asiento esperando que todos estos fantasmas solo estuvieran en mi imaginación.

Al entrar en casa me di cuenta del motivo de mi obsesión: volví a ver un trofeo en una estantería de la casa donde vivo que me recuerda al auténtico chorizo (comestible) español.

Todas mis dudas se disiparon y ahora todo cobraba sentido. Mi añoranza hacia la cocina española estaba afectando a mi buen juicio.

El concepto de “comida” tal y como nosotros lo conocemos aquí no existe. A mediodía búscate la vida para comer un “lunch” de mala manera, rápido y frío. Todo ello sin hablar de la hora a la que aquí el personal se toma su comida a mediodía: en torno a las 12:30 a.m.

Al estar viviendo con una familia de acogida, las cenas o “dinners” (comida principal del día para los británicos), nos las prepara el dueño de la casa cada día. A las 8:00 p.m. todo está sobre la mesa, pero no rastro de tortilla de patatas, ensaladilla o manitas de cerdo con, por supuesto, su respectivo chorizo picante. Y bueno, de pan ni rastro.

Por supuesto a estas horas del día no son recomendables ciertos platos, pero no echaría de menos un buen potaje de garbanzos, habichuelas o patatas guisadas a las 8 de la tarde.

Cuando vuelvo a mi habitación cada noche para descansar siempre me fijo en el trofeo que me recuerda al chorizo y una sonrisa se dibuja en mi cara. Algún día no descarto coger el trofeo y echarlo a la olla para que le de saborcito a las “fish and chips”.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 21 de Marzo de 2013.

16 de noviembre de 2015

Palabra de caballeros


Ayer pude disfrutar de nuevo de la felicidad, ayer encontramos el motivo de derramar lágrimas por sentir esa felicidad, ayer abrimos algunas botellas de vino y gozamos de una cena, ayer fue un día esperado, se convirtió en mensajero de desasosiegos, de tranquilidad, de paz.

Durante mucho tiempo el cuerpo ha resistido la presión, ha trabajado bien y a gusto, y obteniendo a cambio lo pactado, la esperanza siempre brilló en nuestras mentes precisamente porque se hacían bien las cosas, no poníamos impedimentos a nada, y cumplieron las promesas que se pactaron en un principio, si señor, que gusto da conocer a personas que mantengan sus promesas después de haber dado su palabra, y por supuesto reconocer que el trabajo se ha realizado perfectamente y con creces.

Cada mañana salía a trabajar con el entusiasmo que me han inculcado, sin perezas, sin marcas ni topes, hacer lo que estaba previsto o lo que no, no me importaba llegar tarde a casa por el trabajo, por lo que prometí hacer, por lo que se hacer perfectamente. Tuve la suerte de conocer a personas entregadas a su trabajo y eso me hacía tener mas fuerza para seguir adelante, también mi mujer, mi adorada mujer y mi hijo que mantenían el amor y la esperanza en mi y yo la fuerza para no defraudarlos, y poco a poco se ha construido con la solidez necesaria el sueño que nadie creía poder alcanzar.

Si, he sido capaz, por supuesto que he de agradecer a algunas personas la oportunidad de conocerme en ese ambiente, de que crean en mi, pero he sido capaz de conseguirlo por méritos propios, y seguiré como hasta ahora, porque me encanta mi trabajo, porque dieron su palabra de caballero y yo lucharé por mantener esa palabra.

Se que la sociedad a veces es injusta con los que verdaderamente estamos dispuestos a trabajar, entregando a amistades, compromisos y demás, esos puestos de trabajos que en realidad no se tiene en cuenta la capacitación que se exige.

Ayer brindamos con el vino de la fe, de la gratitud, del compromiso, de la realidad. Gracias a mi mujer por mantener esa sonrisa nerviosa de esperanza, gracias a mi familia por los consejos que me daban, por la paciencia, por la ayuda que dan día a día, por todo ello quiero que sepáis que no os voy a defraudar.

He de confesaros que había perdido la fe y la total confianza de que aun seguían existiendo personas que mantienen la palabra de caballeros.

Gracias.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 16 de Agosto de 2010.

14 de noviembre de 2015

Olla del Capellán


INGREDIENTES:

  • 150 gramos de garbanzos
  • 100 gramos de arroz
  • 1/4 kilo de patatas
  • 200 gramos de judías verdes
  • 1/4 kilo de carne de morcillo
  • 1 hueso de caña
  • 100 gramos de tocino
  • 1 trozo de jamón o cecina
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • Aceite
  • Sal.

PREPARACIÓN:

En una cacerola con dos litros de agua se ponen a cocer la carne, el jamón o cecina —pueden ponerse las dos cosas si gusta—, el tocino y el hueso de caña.


Cuando rompa el hervor, se incorporan los garbanzos y un poco de sal, dejándolo cocer todo junto a fuego lento.


A mitad de cocción, se añaden las judías limpias y, una vez cocidas, se agregan las patatas, peladas y troceadas.


Entre tanto, en una sartén con un poco de aceite se fríen la cebolla y el ajo finamente picados. Cuando hayan tomado color, se vierte el contenido de la sartén sobre el cocido.

Un cuarto de hora antes de retirar la cacerola del fuego, se rocía el arroz y se remueve un poco. Se sirve muy caliente en una fuente grande con la carne troceada alrededor. 


Pablo, nos ha dejado esta receta, otra muestra de la cocina de conventos, GRACIAS de nuevo Pablo.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 27 de Febrero de 2012.

11 de noviembre de 2015

Las cuatro estaciones


El hecho de poder vivir las cuatro estaciones del año en apenas una semana es toda una experiencia.

El viento que jugaba con mi equilibrio nada más pisar tierra ya es un recuerdo perdido en mi memoria. Aunque es cierto que jamás olvidaré la ira de Céfiro, cuyo objetivo parecía ser querer derribarme una y otra vez. Para su desgracia nunca lo consiguió, teniendo que contentarse tan solo con llevarse por delante algún que otro gorro protector.

Tras un día soleado como el de hoy la primavera parece querer asomar a la vuelta de la esquina. Helios ha sacado su pincel y ha coloreado árboles, personas, fachadas y jardines con una tonalidad que no había visto anteriormente por estos lares. El simple hecho de pasear hoy por los parques de la ciudad bajo el influjo del astro rey era un placer para los sentidos.

Aún así, uno no está nunca a salvo de un buen chaparrón. En cualquier momento y allá donde te encuentres, debes estar preparado para un remojón repentino. Con tu nuevo gorro recién comprado ajustado en tu cabeza y con un buen chubasquero, la ciudad no tiene secretos para nadie.

Pero ojo, no debemos olvidar de donde venimos para así afrontar con entereza el futuro. Está fresco ese otro día frío en el que la blanca nieve cubría todo al alba. Con ganas de seguir siendo protagonista, los copos de nieve no dejaron de caer hasta que sobrevino el ocaso. Para entonces, no había rincón por las calles que hubiera escapado a su blanca pureza.

Ya puede llover a cántaros, soplar un vendaval que te arrastre, iluminar el sol hasta que te achicharre o nevar hasta que se te congelen pies y manos, que yo estoy a buen recaudo en la estación de la vida.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 19 de Febrero de 2013.

9 de noviembre de 2015

Mi rumbo eres tu



Vivir de esta manera no es vivir, la monotonía, la desidia, son ácidos que corrompen el alma, y yo siento que la mía esta a punto de ser devorada por estas anomalías. Algunas veces quiero saber en que me he equivocado, si hay posibilidad de enmienda, o si todo esta consumado, pero no hallo respuesta, cada momento que paso junto a ti se repite sin control alguno, cada minuto se me hace eterno, y son muchos los años que vivimos juntos, o mejor dicho sobrevivir.
Los hijos se hacen mayores y cada uno con sus problemas, y aunque creo que he podido encauzarlos academicamente bien, creo que en lo demás no he sabido ayudarlos como debería. Una niebla se ciñe a mi alrededor que no me deja ver claro, necesito un trago, necesito respirar, necesito alguien que me escuche, y tranquilidad para mi pertrecho corazón.
Apareciste y me inyectaste la miel de tus ojos, me aturdiste con tu voz, y mi corazón rejuveneció. No quiero otra cosa que no sea verte, cuando no estoy contigo solo quiero hablar de ti, de tus encantos de mujer, de tu bondadoso corazón, del amor que siempre brindas.
El miedo me atenaza, a mi edad no veo la hora de tomar una determinación, por un lado rompería con todo ahora mismo, y me escaparía contigo mi amor, pero no encuentro la forma o el momento o yo que se. Quizás me he acomodado a tener mi ropa limpia y recogida, o la comida a punto, o la cama caliente, pero sin fantasía, ni amor.
Algunas veces he de intentar olvidar tu mirada, tus caricias, tu voz, esa voz sensual con la que me apaciguas, con la que aun sueño día a día noche a noche, y mi otro yo lucha por olvidarte, el otro yo que es cobarde, el que se oculta detrás de la bebida, por no hacer daño a nadie excepto a el.
Mi rumbo esta borroso, jamas encontré a una mujer como tu, desbordando amor por donde caminas, jamas sentí esto por nadie, perderme en esa mirada y al mismo tiempo desear amarte, desear besarte, fundirme en un abrazo infinito, y hallar mi paz, mi sosiego.

Es terrible vivir de esta manera, sin saber cual seria la elección perfecta, cuales serian los daños, y si son reparables, es mucha la distancia que existe entre nosotros, pero si algún día se disipa esta niebla no dudaría un momento en refugiarme entre tus brazos mi amor.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 03 de Agosto de 2010.

7 de noviembre de 2015

Fabada Asturiana


Pónse a mueyu les fabes n’auga frío, pónense tamién a mueyu’l llacón y el tocín n’agua templao unes doce hores.

Nuna pota ponse’l llacón, el tocín, les morcielles, los chorizos. Enriba asitiénse les fabes, cúbrese con agua frío y ponse al fueu. Cuando entame a ferver esplúmase bien. Déxense cocer sele un poco desatapaes.

Hai que facer por que les fabes tean siempre tapaes con agua pa que nun suelten el pelleyu. De xemes en cuando hai que “pasmales” o ” asustales” amestando agua frío en cantidaes pequeñes. Tienen que cocer mui adulces y hai que les mover solmenando la cazuela curiando que nun ruempan les fabes.

Añídese l’azafrán a medio cocer. Si al acabar el caldu quedara mui ralo, pueden pasase delles fabes pel pasador y améstese. Déxense reposar una media hora enantes de sirviles 


Póngase a remojo las alubias en agua fría, se ponen también a remojo el lacón y el tocino en agua templada unas doce horas.

En una olla se pone el lacón, el tocino, las morcillas, los chorizos. Encima se ponen las alubias, se cubre con agua fría y se pone al fuego. Cuando empiece a hervir se desespuma bien. Se dejen cocer despacio un poco destapadas.

Hay que procurar que las alubias estén siempre cubiertas con agua para que no suelten el pellejo. De tanto en tanto hay que “pasmalas” o ”asustarlas” añadiendo agua fría en cantidades pequeñas. Tienen que cocer muy despacio y hay que las mover sacudiendo la cazuela, cuidando que no un las rompan alubias.

Se añade el azafrán a medio cocer. Si al acabar el caldo ha quedado muy claro, pueden pasarse algunas alubias por el pasador y mezclar. Se dejan reposar una media hora anteriormente de servir

ANNI, nos ha dejado esta tradicional receta de Fabada, la traducción es nuestra, por lo que pedimos perdón ya que es un poco “libre”. Además a continuación publicamos, ya de forma más convencional, con Ingredientes, etc., la receta de Fabada Asturiana Tradicional. GRACIAS , ANNI..

Fabada Asturiana Tradicional

Ingredientes para seis personas

  • Setecientos cincuenta gramos de Fabes de la Granja Asturiana
  • Tres chorizos
  • Tres morcillas
  • Una tira de tocino
  • Un trozo de lacón
  • Una cebolla
  • Un diente de ajo
  • Azafrán en rama
  • Sal
Preparación:

Poner las fabes a remojo en agua fría durante toda una noche.
Por la mañana quitarles el agua del remojo, echarlas en una cacerola cubiertas de agua fría y ponerlas al fuego. Cuando empiezan a hervir eliminar la espuma; a continuación añadir el embutido y la carne, la cebolla y el ajo (la morcilla se puede añadir a media cocción para evitar que se deshaga). Cuando hiervan de nuevo bajar el fuego y dejar cocer lentamente procurando que siempre estén cubiertas de agua para que no se rompan. Como se van secando a medida que cuecen, se añade agua fría en pequeñas cantidades para romper el hervor y que sigan cociendo despacio.
Se pone el azafrán a tostar y, a media cocción, se añade. Se rectifica de sal teniendo cuidado ya que el embutido puede darles bastante gusto.
Se dejan cocer hasta que estén tiernas (depende de las fabes, pero puede ser en torno a 4 horas), se les apaga el fuego dejándolas reposar durante un buen rato antes de servir.
A continuación se retira el embutido y la carne. Se cortan en trozos. Las fabes se pasan a una legumbrera y se sirve todo junto.
Lo fundamental en esta receta es que la Fabe de la Granja utilizada sea Asturiana y un embutido de calidad, también Asturiano, ya que podemos preparar la fabada abundante, pues las fabes de un día para otro están aún mejor.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 20 de febrero de 2012.

4 de noviembre de 2015

Una cuestión de perspectiva


He aquí un Bake que desde tierras británicas continúa sintiéndose parte de un único espíritu.

Cuando en la tarde de hoy me monté en el autobús, una vez finalizadas mis clases de inglés, tomé el periódico que ofrecen gratuitamente en el mismo. En la portada se podía leer el último escándalo que salpicaba a la cúpula política del país: El exministro británico Chris Huhne dimitirá de su escaño después de admitir que mintió.

Al leer esto me sentí como en casa, como si todo fluyera aquí igual de bien que en España. Nada más lejos de la realidad.

Resulta que la cruel mentirá que perpetró este exministro tenía que ver con una multa de tráfico que le endosó a su esposa hace diez años. Los puntos se los quitaron a su esposa y no a él. Pecado mortal. La estafa ha provocado que la opinión pública termine por provocar la dimisión del susodicho. Cuanta añoranza sentí al leer esto hacía mi patria, hacía ese astado que es el santo y seña de cierto canal de mi país. Morriña total.

A pesar de la bazofia de clase política que tenemos en España, he de decir que echo de menos a familia y amigos, entre los que se encuentran todos lo que forman parte de este espacio virtual.

Os seguiré contando mis emociones y aventuras desde aquí.

¡Un fuerte abrazo para todos!

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 06 de febrero de 2010.

2 de noviembre de 2015

La Romería de la Amistad


Hace unos días tuve la grata satisfacción de conocer una de tantas romerías que se celebran a lo largo y ancho de nuestra geografía, en concreto la que se efectúa en una localidad preciosa de la provincia de Huelva, San Bartolomé de la Torre.

Cuando recibí la invitación, estaba un poco reacio porque todo este mundillo de romerías se mueven en casi su totalidad en un ambiente religioso, no es que tenga nada en contra de esto, todo lo mas lejos, pero he tenido la suerte de estar en varias este año, y no me atraía dicha invitación. No obstante, aceptamos por venir la invitación de donde venía, unas personas encantadoras, con las que habíamos compartido momentos especiales.
Después de cenar volví a recibir la llamada de los anfitriones, recalcando nuestra asistencia e indicándonos el camino a llevar porque el evento se realiza a las afueras del pueblo. Una vez allí, empezaron las contrariedades, había que dejar el coche a un kilómetro porque en el recinto no estaba permitido, y así me lo hizo saber el gentil policía que controlaba la zona. Así que me hice de mi compañera musical, o sea, mi guitarra, y anduve entre centenares de caballos, por una arena de fácil pisar, y llegué a la enorme casa donde desde lejos nos hacían señas para llamarnos la atención.

Nuestros amigos Pepe y Estela, habían llegado a pensar que no asistiríamos, pero después de vernos se alegraron mucho y enseguida empezaron a preparar las mesas con una alegría inmensa. Allí había de todo, jamón, gambas de nuestra costa, embutidos de nuestra sierra, y un sin fin de platos preparados por ellos mismos, una reunión de amigos que se juntan para pasar la romería sin que falte de nada, y sobretodo alegría, mucha alegría.
Un café después de la opípara comida fue la antesala de el jolgorio, cantes de la tierra, sevillanas, rumbas y fandangos, y la salsa de cualquier canción acompañada por las copichuelas de rigor, que si un cubata, o un wisky, etc.,etc..

El recinto estaba a tope,caballos por doquier, carros engalanados, mujeres bonitas con trajes de bulerías, caballistas con el atuendo propio, la seguridad por parte de policía, bomberos y asistencia médica, no faltaba de nada, bueno, si faltaba, la virgen, el santo, o la ermita, así que le pregunté a mi amigo Pepe a que se debía dicha romería, que cual era el santo o la virgen, y me contestó dejándome con la boca abierta, que esta fiesta, evento o romería se la dedicaban a la amistad. !Que maravilla!, precioso, jamás había tenido conocimiento de tal disfrute, Aún estoy atónito de la respuesta, y además feliz. No se trata de dar culto a nada, ni tan siquiera a la propia amistad, de lo que se trata es de ponerlo en práctica, y me llenó por completo, familias enteras abriendo sus brazos a los que allí nos presentamos, no importaba del lugar de donde viniera, lo que importaba es que los que habían asistido estuvieran contentos y se marchasen con la alegría que todos estos romeros, desean llegar a sus visitantes..

Si señor, bravo por San Bartolomé de la Torre, y que cunda la semilla de la amistad.


Artículo reeditado: originalmente publicado el 06 de Julio de 2010.

31 de octubre de 2015

Pintxo de Berenjena y Calabacín con Gulas ,Huevas de Trucha y Mermelada de Pimiento Amarillo


Ingredientes para 4 personas:

• 4 rodajas de berenjena
• 4 rodajas de calabacín
• 1 pimiento rojo
• 1 paquete de “gulas”
• Aceite de oliva
• 1diente de ajo en rodajas finas
• 1 guindilla
• 1 bote de huevas de trucha
• 1 bolsa de tinta de calamar
• 8 ramas de rúcula

Mermelada de pimiento amarillo:

• 100 gr de pimiento amarillo
• 100 gr de azúcar 
• unas gotas de zumo de limón 
• una pizca de vainilla

Preparación:

Cortar la berenjena en rodajas, enharinar, freír y escurrir bien. Cortar el calabacín y marcar en la plancha o dorar en sartén antiadherente. Asar el pimiento y cortarlo en trozos. En una sartén poner aceite y freír el ajo en láminas y la guindilla, poner las gulas y darles unas vueltas. Escurrir el aceite, y en el mismo diluir la tinta de calamar. 

Montaje del plato: 

Con una brocha mojar en la tinta y marcar un brochazo en dos lados del plato. Colocar la rodaja de berenjena en el centro, encima de la misma el pimiento, el calabacín y encima las gulas y las huevas de trucha. Decorar con rúcula y poner alrededor un cordón de mermelada de pimiento amarillo. 

Dania Sampedro, nos ha dejado esta sofisticada pero sencilla receta, el nivel está muy alto. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 13 de Febrero de 2012.

28 de octubre de 2015

Bailando bajo la luz roja



Te tenía entre mis brazos. Te sentía como una parte más de mi cuerpo. Éramos sólo uno.

Nunca había amado tanto a una mujer como a ella. Este sentimiento era completamente nuevo para mí.

Nuestro éxtasis orgásmico puso fin a nuestro encuentro y lo divino se convirtió en terrenal. El sudor que emanaban nuestros cuerpos pretendía impedir lo inevitable y me tuve que separar de ti para ir en busca de mi cartera.

Este momento es trágico. Cuantificar cada encuentro contigo me estaba destruyendo por dentro. Yo sentía que mi alma se corrompía cada vez que uno de mis billetes pasaba a ser de tu propiedad.

Yo no quería comprar tu amor. Necesitaba que sintieras lo mismo por mí. Algo en lo más profundo de mi ser me decía que así sería, pero, ¿cuándo?

Cada vez que sales por la puerta de la habitación sé que otros brazos te esperan. Que otros cuerpos te poseerán. Me queda el consuelo del necio al saber que ningún otro te poseerá como yo. Es imposible que ningún hombre sobre la faz de la Tierra pueda sentir por ti lo que yo siento.

Como un drogadicto que va en busca de su dosis, todas las noches me escondo entre los asistentes a tus bailes nocturnos bajo esa tenue luz roja. Si hiciera caso a mi instinto golpearía a todos los que te gritan y te tocan mientras les seduces. Te elevaría hasta lo más alto y te llevaría conmigo hasta la playa más cercana para ver el amanecer de un nuevo día que me traería un futuro de felicidad incalculable.

Sin embargo, me resigno a sorber el último trago de mi copa y a ver el final de tu baile. Acto seguido te vas al piso superior con otro hombre. Antes de salir de mi campo de visión te giras y me miras con esos ojos donde viviría para el resto de mis días.
 
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 31 de Enero de 2013.

26 de octubre de 2015

Eres insoportable


Jamás pensé que fueras tan pesado, nunca había pasado tan malos momentos en mi vida. Quiero que sepas que estoy deseando que te marches, y lo antes posible, te quiero sentir fuera de mi, sin que me presiones mas, ni me dañes como lo estás haciendo, eres insoportable.

A los que me quieren, le he preguntado por ti, y opinan que lo mejor que hay que hacer es largarte, aunque hay otros que se lo pasan bien contigo porque después de echarte vuelves como si nada hubiera ocurrido, y así una y otra vez. !que pesado!.

Por las molestias que me ocasionas, ni duermo, ni como, visité a un médico y ante la dolorosa situación, optó por recomendarme que el estrés que tengo es debido a ti, y la situación se hace cada vez mas insostenible, he de dejarte lo antes posible.

Se que muchas personas han pasado por esto, y tienen la fuerza de voluntad de dejarte sin ningún tipo de escrúpulos, y he de intentarlo contigo ya, sin dudas.

Es que cada vez que pienso en ti, me duele hasta el alma, algunas veces me das náuseas, y estoy a punto de odiarte, y al mismo tiempo el mal humor se apodera de mi, pagando con los demás los platos rotos, vete de una puñetera vez, y no vuelvas mas.

Pfofffffffffrrrrrrrrrffffrrrrrr. Uf, por fin me he librado de esta pesadilla, !!ya era hora coño!!

Que bien se encuentra uno después de haber largado los gases del cuerpo, que bien.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 19 de Julio de 2010.

24 de octubre de 2015

Olla Podrida

INGREDIENTES:

200 gramos de gallina
1/4 kilo de carne de carnero
100 gramos de tocino
100 gramos de jamón
100 gramos de chorizo
300 gramos de garbanzos
1 repollo
1 diente de ajo
2 cominos
Pan
Azafrán
Sal.

PREPARACIÓN:

Se ponen a cocer en una cacerola con agua hirviendo la carne de carnero, la gallina, el jamón, el tocino, el chorizo y los garbanzos remojados desde la noche anterior. Aparte, se lava y se pica el repollo, poniéndolo a cocer en otra cazuela con agua hirviendo y sal.

Cuando los garbanzos estén cocidos, se vuelca la tartera con el repollo y toda su agua sobre ellos, además de azafrán al gusto, los cominos y el diente de ajo picado fino. Se comprueba el punto de sal y se deja cocer todo junto unos minutos.

Una vez en su punto, se cuela el caldo y se coloca en una olla, a la que se añaden unas sopas de pan para preparar un primer plato. Se sirve el resto en una fuente con la carne troceada alrededor. También puede servirse la carne cortada en trozos en otra fuente como tercer plato.

Sancho Panza, en las Bodas de Camacho, de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, hace elogio de la olla podrida cuando dice:

“Lo que el maestresala puede hacer es traerme estas que se llaman ollas podridas, que, mientras más podridas son, mejor huelen, y en ellas puedes embaular y encerrar todo lo que él quisiere, como sea de comer, que yo se lo agradeceré y se lo pagaré algún día...”.

La olla es plato principalísimo de la cocina de España, en general, y de convento, en particular, como nos recuerda el refrán: “Después de Dios, la olla, y lo demás es bambolla”.

Ollas que admiten mil ingredientes, siendo por lo tanto poderosas, que no podridas; ollas de noble rico, de hidalgos empobrecidos, de canónigos de menguada olla, pero suculento alimento, de una forma u otra, pues tiene tres vuelcos: la sola, las legumbres y verduras, y las carnes: sota, caballo y rey, como se dice en Castilla. 


Pablo, nos ha dejado esta tradicional receta, de lo que se puede considerar como el origen de los actuales cocidos. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 06 de Febrero de 2012.

21 de octubre de 2015

Recuerdos robados



Las paredes blancas de la habitación en la que se encontraba, le evocaban a algún momento feliz de su vida. Era incapaz de recordar exactamente cuál, pero sabía con certeza que era un instante que le reconfortaba.

Cuando focalizó su atención en las personas que le rodeaban, pudo vislumbrar en sus rostros preocupación y tristeza. Siempre fue bueno en reconocer primeras impresiones. Algunos de ellos iban ataviados con batas blancas. Supuso que serían médicos. No sabría decir por qué, pero esta indumentaria le daba pavor.

Cuando intentó expresar su temor por la situación en la que se encontraba nadie lo entendió y su intento de comunicación generó una conversación entre los presentes. Los supuestos médicos empezaron a informar a las otras personas desde cuándo hacía que no articulaba bien las palabras el paciente. Parece ser que no hacía mucho que esto empezó a ocurrir.

La situación se tornó preocupante cuando una de las mujeres presentes que no llevaba bata empezó a llorar. Entre sollozos se le entendía una frase: “ya no me reconoce, ni a mí ni a nadie”. Era una mujer de avanzada edad. Sus supuestos familiares la abrazaron. Algunos lloraron con ella. Otros intentaron consolarla.

La situación le generaba indiferencia. Lo único que quería era una cama donde descansar y alejarse de esos supuestos médicos. Al notificarlo a los presentes obtuvo éxito, puesto que esta vez si hubo comunicación. Le dijeron que pronto estaría descansando.

A continuación, le enseñaron una serie de fotografías de personas que se suponía que eran allegadas a él. Tan solo pudo reconocer a su madre en una imagen. Joven y preciosa. “Siempre me dice que cuide de mi hermano pequeño - dijo-  ya tengo 9 años y tengo que ser responsable. Ayer me lo recordó”

La situación se tornó más dramática aun. Los médicos advirtieron esto y fueron sacando a los familiares. Mientras tanto les fueron diciendo que seguirían con el tratamiento, pero que el paciente ya había entrado en la fase crítica de la enfermedad. Se había intentado ralentizar todo lo posible, pero con los métodos actuales esto era inevitable.

Lo único que pasaba por la cabeza del paciente desde que vio la imagen de su madre era que quería descansar en su regazo como lo hizo hace poco. Fue entonces cuando relacionó el blanco de las paredes con la textura de la piel de su madre cuando ésta le daba su alimento diario. Fue entonces cuando durmió.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 15 de Enero de 2013.

19 de octubre de 2015

La herencia de la vida



Esta mañana me levanté muy alegre, nuestro equipo español de fútbol contribuyó a eso, aunque hace bastante calor, pero es cierto que estoy de descanso en el trabajo, y eso hace que pueda dedicar tiempo a este blog. Esta dedicación, se hace ampliable a todo, mis intimidades, mis amistades, mis amores, mis todo, y cada día que me siento a escribir, como al principio me cuesta encontrar el hilo, crea en mi un reto que me atrae, y lo que implique reto, hace que busque y busque donde sea para plasmar algo entretenido y podáis leerlo.

Recuerdo mi infancia y veo que era feliz, y también pobre, pero iba al colegio, tenía amigos, y una gran familia que hacía que me encontrara mas seguro. Hoy en día las cosas han cambiado de tal forma que cada uno de los que eramos, estamos repartidos por la nuestra geografía , y apenas tenemos tiempo de estar unos con otros, los trabajos, las distancias, los hijos, y un sin fin de causas que hacen no tener posibilidad de estar juntos como antes, pero la vida sigue, igual que todos ellos siguen en mi mente como siempre, y que aunque no les vea personalmente, los siento, y los quiero con todo mi corazón, quizás mas de lo que os podáis imaginar. Al mismo tiempo se que ellos están ahí, para lo que me haga falta, cariño, u otra cosa, la raíz que sembraron nuestros padres sigue siendo fuerte, y sigue creciendo. 

La familia ha de ser así, con amor se abren todas las puertas, y si además existe simpatía o alegría mejor que mejor. La base de una buena familia ha de ser fuerte, para aguantar todas las desavenencias que ocurran en la vida, los padres han de ser los espejos donde nos miremos los hijos, y en mi caso puedo estar orgulloso de pertenecer a esta familia, con los defectos que siempre acompañan a todo hijo de vecino, con los pesares que en alguna ocasión nos visita de improvisto, los desavatares de la propia vida que en su rodar hace que se marchen de nuestro lado aquellas personas que significan tanto para nosotros, hermanos, padres, amigos, etc., y la fortaleza o entereza que tenemos aprendida nos sirve para entender que la vida ha de seguir existiendo y a ella le da igual que haya amor o no, sigue rodando, y los que en ella estamos aun, debemos hacer raíces de tallo grande y profundo, para los que vengan empiecen a conocer la felicidad y el amor antes que el odio.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 14 de Julio de 2010.