
He de reconocer que soy un perfecto gilipollas, un pamplinas que dormitaba en los laureles mientras la hormiga trabajaba afanosamente porque llegaba el duro invierno o por si las cosas iban mal, que en mi caso ha sido así.
Con la camisa planchada y la corbata a juegos, bien trajeado y unos zapatos de gran calidad, llegaba todos los días al trabajo dispuesto a dirigir a los que pululaban bajo mis pies, a esos a los que miraba por encima del hombro, a esos con los que nunca podía tomar una taza de café, yo era jefe. Y al terminar mi jornada laboral, o sea cuando lo creyera conveniente, utilizaba los coches de la empresa sin ninguna traba para desplazarme donde quisiera.
En mi casa, mi señora tenía de todo, porque ella también contribuía con un trabajo exquisito, y mis hijos estaban en lo alto de la cadena escolar y social, buena comida, médicos privados, ropa de marca, etc.. Salíamos todos los fines de semana almorzando aquí y cenando allá, !que bien vivía¡
A raíz de hoy, o por llamarlo de menara popular, por la crisis, mi vida ha dado un giro de ciento ochenta grados, y no solo en lo económico, sino bastante peor aún, he dejado de ser jefe para volver a ser un empleadillo correveydile, como aquellos a los que miraba por encima del hombro, aquellos a los que les negaba tomar café con ellos, y lo estoy pasando verdaderamente mal, reconozco que no he sido un buen jefe, reconozco que abusé de mi posición para congraciar con las chicas que trabajaban en la empresa, y con las que en alguna ocasión mantuve relaciones con fines ascendentes, o con fines económicos, (apuntar algunas horas extras), !vergonzoso y patético¡.
Hoy lamento la vida que les estoy haciendo pasar a mi familia, mi separación ha marcado a mi hija que evaluación tras evaluación, las catea por mi causa, que mi esposa ha dejado de creer en mi porque no soy capaz de echarle huevos y aunque trabaje bajo los pies de algún jefe, debo de seguir respirando y aguantar la tormenta por las obligaciones que me he marcado en la vida.
He leído en este blog algo que hace referencia al suicidio, lo he pensado, me ha pasado por la cabeza, pero hay un hito de luz que me impide hacerlo, la vida de mis hijos, y la que se merece mi mujer, a la que sigo amando por estar siempre a mi lado, por intentar que yo mismo crea en mi, porque he perdido la credibilidad que tenía, o mejor dicho que creía tener.
Necesito ayuda, necesito volver a ser la persona que era antes de ser jefe, antes de tener de todo, porque la he olvidado, he estado mucho tiempo en ese lugar y no recuerdo como era, sería bueno recobrar esa forma de ser.
Hasta que no cambie esto, seguiré odiándome por todo lo mal que me he portado, por el daño que he podido crear en las personas que me han rodeado, por los abusos que he cometido, y quizás no pueda cambiarlo, quizás no merezca perdón, pero me arrepiento porque hoy lo entiendo perfectamente.
También he leído en el blog algo al respecto del "manamaná", podría ser yo uno de esos, y si no se refería a mi, siento lástima por el que sea, porque esa vida que les hace pasar a los demás te será devuelta en cualquier momento de tu miserable vida, y si aún estás a tiempo, rectifica, y el aire será menos viciado.
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 26 de Mayo de 2011.
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 26 de Mayo de 2011.













