Para cuando me desperté, ya no sentía esa euforia que vivía anoche, mientras que entre copa y copa se me deslizaba algún que otro piropo.
Ya no eran las tantas de la noche, ya el gentío no tenía tres o cuatro copas de más, y la oscuridad no tapaba mis imperfecciones
Era de día, muy de día, cuando el sol golpea en mi ventana, que por el estado en el que me encontraba, se me olvido bajar la persiana…qué pereza…, y ahora me da en toda la cara, y me despierta…odio que me despierte…amo la oscuridad, esa cortina que separa la realidad de la ficción.
Me gusta la noche, todo es tan falso, y tan sencillo…ya que por mucho que digas la verdad, nadie te creerá…pero que mas da….te lo pasas bien, conoces gente nueva y te sientes importante, y al fin y al cabo, eso es lo que todos estamos buscando…sentirnos especiales, estar en el centro de atención mientras marcamos un ritmo de baile extravagante, llevados por el alcohol, pero nos sentimos aclamados.
De día todo cambia, la luz ya no es de colores, es de un blanco claro, obvio, y todo parece transparente, mostrando su sentido real, su verdadera música.
La realidad me da una hostia para despertarme…o ¿es el agua fría del grifo con la que me intento aclarar la vista?...Me cuesta creer que el rostro que tengo delante, es mi reflejo en el espejo, la viva imagen de mi ser de paso por este mundo.
Buenos días a MI…
De nuevo Daniela, desnuda su alma ante nosotros y nos regala este breve pero intenso artículo- GRACIAS.











.png)


