" Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia,
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier teleraña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva."
Ella mantiene aseado los rincones, incluso los de nuestro corazón.
Trajina, limpia, repone y siempre el trabajo más desagradable lo realiza con su simpatia habitual y la más dulce de sus sonrisa.
Ella nunca nos ha desfraudado y cuando sus pisadas se aproximan la ternura y la alegria le acompañan.
Su belleza exterior rivaliza con la interior.
Gracias por tu sinceridad, por tu abnegación, por tu bondad.
María, nuestra compañera, nuestra amiga.















