9 de febrero de 2015

El hombre que amó a Sharon Stone

Algunos de ustedes lo conocieron. Era pequeñito y leal, con patillas que se le juntaban con el bigote. Y pintor. Y narrador. Y un poeta magnífico, tan generoso que dejaba de lado su propia obra para estudiar y dar a conocer la de otros. Durante muchos años, con Juan Eslava Galán y conmigo, se estuvo sentando ante una botella de algo para hablar de literatura, de amistad o de mujeres, su tema favorito. De joven era capaz de levantarle un ligue a un colega en tres minutos con su labia simpática y su simpatía arrolladora. Y de mayor coqueteaba hasta con mi hija, el canalla. Con todo cuanto se movía. No en vano había estado casado o emparejado siete veces, siempre con extranjeras soberbias, que se le enamoraban como perras, hasta que al fin una española, Natalia, y una hija preciosa e inteligente le pusieron los puntos sobre las íes. Se llamaba Rafael de Cózar Sievert, Fito para los compadres, y murió en Bormujos, Sevilla, cuando se le pegó fuego a la casa, intentando salvar su biblioteca. Borgianamente fiel a sí mismo, hasta el final.
Era catedrático de Literatura, pero no se le notaba. Nacido en Tetuán, recastado en Cádiz, cuajado en Sevilla, estaba santificado con el don de la guasa permanente, el humor rápido, el disparate surrealista. En veinticinco años de amistad jamás lo vi malhumorado, ni lo oí hablar mal de nadie. Nunca tuvo un enemigo. No conocía la maldad, ni la envidia, ni la deslealtad. Tampoco conocía la vergüenza. Una vez, estando con Juan Eslava ante un millar de personas en el Teatro Español de Madrid, cuando comenté que yo había cumplido cincuenta y cinco, bebió un sorbo de su copa, me miró con cachondeo y dijo, en voz alta y clara: «Pues en el culo te la hinco». Era una autoridad en el estudio de la experimentación barroca, las vanguardias del siglo XX y el postismo español de la postguerra, sobre lo que trabajaba con un rigor y una seriedad prusianas; pero eso parecía importarle un carajo cuando estaba, que era casi siempre, con un pitillo en la boca, una copa en la mano y unos amigos alrededor. Cuando nos hizo la faena de palmar, lo lloramos un millar de hermanos y cinco mil camareros de bar.
Su entierro fue digno de él. Surrealista como si el propio Fito hubiera escrito el guión. Estábamos todos en el tanatorio donde no cabía un alma, con gente amontonada hasta en la calle para despedirlo, y por alguna razón que ignoro le hicieron un oficio religioso, a él, que siempre se proclamó «ateo por la gracia de Dios». Lo interpreté como el último chiste que nos brindaba a los compadres. Jesús Vigorra, el cuarto mosquetero, leyó unos versos de Fito que parecían anunciar su muerte en aquel diciembre: un hermoso balance de su vida. Y el páter estuvo magnífico, recordando sus charlas con el difunto en el bar de Bormujos. De vez en cuando, en mitad del responso, el cura no podía aguantar la risa. «Perdonen -decía- pero es que me estoy acordando de cuando me dijo...». Y así todo el rato. La familia alternaba las carcajadas con las lágrimas. Fito Cózar parecía estar allí sentado entre nosotros, con su copa y su cigarrito en la mano, cachondeándose de todo. Y el momento cumbre llegó cuando el páter, en mitad de un gorigori, inclinó el rostro hacia el altar, partiéndose otra vez de risa. «Perdónenme -dijo-, pero acabo de darme cuenta de que he traicionado a Rafael... Me hizo jurar un día de copas que cuando muriera, en vez de agua bendita en el hisopo, le pondría vino».
Se fue como un señor. Tras habérselo bebido, habérselo fumado, habérselo fumigado todo, haberse reído de todo, con mujeres guapas y amigos fieles llorando por él. En un momento determinado, entre la gente, en una mujer vestida de negro y con pamela, me pareció reconocer de lejos a Sharon Stone. No puedo afirmarlo, claro. Pero no me habría sorprendido que fuera ella, porque «Charon», como Fito la llamaba con mucha familiaridad, era su mujer fetiche. En aquellas noches interminables de humo y alcohol, en las que podía pasarse horas contando chistes, solía mencionarla mucho. Y siempre nos contaba el día glorioso, inolvidable, en que la conoció: «Yo, aquí donde me veis, estuve con Sharon Stone, y esa mujer marcó mi vida. Nunca pude olvidarla. La vi en Nueva York, en una fiesta, hablando con gente, y conseguí que me la presentaran. Yo iba que me temblaban las piernas de emoción. Me acercó a ella un amigo y dijo: 'Éste es el profesor Cózar'. Ella se volvió a mirarme durante tres segundos, dijo «Nice to meet you» -encantada de saludarlo-, pasó de mí y siguió hablando con los otros. Y como os digo, esos tres segundos con Charon marcaron mi vida».    

Arturo Pérez-Reverte - Patente de Corso  (publicado en XL Semanal)

7 de febrero de 2015

Pastéis de Belém

Tempo de preparação: 1h30 mint
Tempo de cozedura: 25 mint

Ingredientes:

Massa:

• 300gr de farinha;
• 250gr de margarina para folhados;
• Sal e água q.b

Recheio:

• ½ lt de natas (creme de leite);
• 10 gemas de ovo;
• 10gr de farinha de trigo;
• 250gr de açúcar;
• 1 casca de limão

Preparação:

Massa:

Misturar a farinha e o sal diluído na água e trabalhar a massa até ficar compacta. Dividir a margarina em 3 porções. Estender a massa, espalhar sobre ela uma das porções da margarina e enrolar como um tapete. Repetir esta operação mais duas vezes até que a margarina se consuma. No final, deixe descansar vinte minutos. Em seguida, cortar a massa em fatias com cerca de 2 cm de espessura e depois colocar cada fatia sobre uma forma lisa própria para queques; rodar com os dois polegares a forma num sentido, espalhando a massa de modo a encher com ela toda a forma.

Recheio:

Misture o açúcar com as gemas, as natas, a farinha e a casca de limão, leve ao lume mexendo sempre até ferver. Retire do lume e deixe arrefecer. Deite o preparado depois de frio nas formas e leve ao forno bem quente.

Há quem aprecie comê-los polvilhados com canela e açúcar em pó.

E esta hein?

Tiempo de preparación: 1:30 min.
Tiempo de cocción: 25 de menta

Ingredientes:

Masa:

• 300gr de harina;
• margarina 250gr para la pasta de hojaldre;
• Sal y agua q.b

Relleno:

• ½ lt crema (nata);
• 10 yemas de huevo;
• 10 g de harina;
• 250 g de azúcar;
• 1 cáscara de limón

Preparación:

Masa:

Mezclar la harina y la sal diluida en agua y trabajar la masa hasta que quede compacta. Dividir la mantequilla en tres partes. Estirar la masa, extendiéndola sobre una porción de margarina y enrollar como una alfombra. Repetir este proceso dos veces más hasta que la margarina se consuma. Al final, dejar reposar veinte minutos. Luego, corte la masa en rodajas de aproximadamente 2 cm. de espesor y luego coloque cada rebanada en una forma plana adecuada para magdalenas; rodar con los pulgares y dar forma en una dirección, extendiendo la masa con el fin de llenar todo.

Relleno:

Mezcle el azúcar con las yemas de huevo, crema, harina y la ralladura de limón, deje hervir revolviendo constantemente hasta que hierva. Retire del fuego y dejar enfriar. Vierta la mezcla después de refrescarse en las formas y llevar a horno caliente.

Algunas personas disfrutan de comerlas espolvoreado con canela y azúcar en polvo.

Y esto ¿eh?

Fala, desde Brasil, nos remite esta receta, tan dulce como seguramente será ella. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 30 de Mayo de 2011.

5 de febrero de 2015

¿Una partidita?


De nuevo y a petición de los algunos lectores que desean entender y o aprender un poco más del billar, dispondré este pequeño articulo e intentaré que sea fácil su interpretación.

En anteriores artículos, he explicado lo básico de este deporte, el sentido del juego, turnos de tiradas, diferentes bolas, distancias, etc., pero hoy, empezaré a revelaros algunos de los sistemas que se utilizan para poder realizar las difíciles carambolas a tres bandas.

En casi todas las partidas que he jugado, han quedado posiciones en las que he tenido que echar mano del sistema que a continuación explico.

Si os fijáis en el dibujo, veréis que la mesa de billar consta de dos bandas largas, y dos cortas, y que sobre estas, existen unos puntos , los cuales nos sirven de referencia para con ayuda de los sistemas, efectuar las carambolas, el valor de dichos puntos varía según el sistema a aplicar.

En este caso, se trata de hacer carambola a tres bandas jugando con la bola blanca, y observaréis que hay un recorrido pintado en la mesa, que sale desde donde se encuentra esta, y llega hasta donde se encuentran las bolas amarilla y roja, y una serie de numeración en las bandas, a fin de que entendáis el sistema.

Empezaremos mirando el lugar donde están ubicadas las bolas dos y tres(amarilla y roja), como así mismo la nuestra (blanca), y haremos el siguiente calculo, SALIDA-LLEGADA partido entre dos, MENOS DOS PUNTOS.

Al principio os sonará a chino, pero no flaqueeis que es fácil.

Como nuestra bola (blanca), se encuentra en la numeración 70, y las otras dos (amarilla y roja), estas en la numeración 30, deberemos de restar dichas cantidades, y acto seguido dividir el resultado por dos, y para terminar quitaremos un par de puntos al resultado final, donde encontraremos un número que será a la postre el punto de impacto en la primera banda que dará nuestra bola, en el caso del dibujo, habrá que dar en el punto 18 para conseguir que nuestra bolas llegue hasta el lugar donde se encuentra las bolas dos y tres.

En el mismo dibujo se puede apreciar una pequeña explicación para la realización de este sistema.

Esperando que sea de vuestro agrado, estaré atento por si alguien tiene problemillas de entendimiento.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 24 de Marzo de 2010.

2 de febrero de 2015

Control mental

El Gran Hermano te está vigilando.

Allá donde vaya me controlan. Cualquier movimiento está supervisado. Cualquier pensamiento supone la muerte. El crimen mental es el peor de todos los posibles.

Sólo puedo pensar lo que ellos me dictan que piense, de lo contrario la vaporización es inminente. Tan sólo el hecho de escribir estas líneas me puede conducir a la tumba sin remisión.

Pero no me importa, debo contar al mundo lo que ocurre a mí alrededor. Los instintos más humanos han sido erradicados de raíz. El amor conduce al odio. La paz desemboca en la guerra. La abundancia supone escasez. La verdad es completamente falsa.

Estas tendencias han sido implantadas por humanos como yo que escalaron spotencialmente exigiendo igualdad, para finalmente instaurar la mayor desigualdad de clases jamás conocida. Conservan este escenario al poseer un arma crucial de su lado: el dolor. Poseen la capacidad de generar dolor a sus súbditos, delimitando claramente la frontera abismal que existe entre ellos y nosotros.

Gracias a ello mantienen su posición hipnotizando a aquellos que podrían sustituirles algún día. Les dicen exactamente lo que quieren escuchar y les educan en su doctrina.

Su poder es tal, que llegan a controlan el tiempo, reconstruyendo el pasado a su antojo para que nadie se percate de dónde venimos. De este modo el futuro será exactamente como ellos desean, para de este modo tener la certeza absoluta de saber hacia dónde vamos.

Tengo la esperanza de que este manuscrito llegue a aquellos que se mantienen absortos por el sistema. Ojalá esos proles que permanecen adormilados despierten poco a poco. No me debo engañar. Sería un error pensar que la situación se puede invertir rápido. Debemos transmitir este mensaje generación tras generación, siendo cada vez  más lo adeptos que se sumen a la causa.

Para ello, espero que la  policía del pensamiento no intercepte este mensaje. Aunque pensándolo bien, es bastante probable que ya lo haya hecho.


Artículo reeditado: Originalmente publicado el 26 de Septiembre de 2012.

31 de enero de 2015

Bife o Churrasco a punto (Argentina)


Ingredientes:

Bife de Costilla/ de Costilla con lomo, Bife Ancho, Angosto, Bife de Chorizo, entrecot, o cualquier pedazo de carne que te guste, del tamaño que quieras, grueso como mínimo dos centímetros.

Preparación:

Se calienta la plancha (de hierro) frotarla con un pedazo de grasa que se saca de la carne. Se pone el bife sin salar, y se deja cocinar sin tocarlo hasta que empieza a salir sangre de la parte de arriba, salar (sal fina) dar vuelta, salar un poquito del otro lado, y dejar unos minutos y listo.

Acompañar con ensalada de lechuga y tomates. Papa Frita, o lo que más te guste.

Aclaración:

A punto es cuando al cortar la carne sin ser roja tiene un colorcito rosado y esta seca muy jugosa.

Si te gusta roja, ni bien sale la sangre lo das vuelta y lo dejas un ratito.

Si te gusta bien cocida la dejas que salga bastante sangre y después la das vuelta que se cocine.

Es ensayo y error, lo que no hay que hacer es darlo vuelta a cada momento y jamás cortarlo cuando se está cociendo por que larga todo el jugo y se seca.

Cesar nos ha dejado esta típica receta argentina, suponemos que Cesar será de allí y conoce sobradamente las excelencias de sus carnes. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 16 de Mayo de 2011.

26 de enero de 2015

Lo petas, Esperanza


Como no podía ser de otra manera, la Justicia ha puesto las cosas en su sitio. Lo dije en esta misma columna y lo mantengo. Yo te entiendo, Esperanza. Lo petas. Eres la mejor. No somos como los demás. Si nosotros decimos que una conversación ha acabado, ha acabado. Si decidimos que nos vamos, nos vamos; y nadie podrá acreditar que hayamos desobedecido a la autoridad porque nosotros somos la autoridad y no podemos desobedecernos a nosotros mismos. Como mucho, podrán acreditar que ibas apurada y no podías perder el tiempo aguantando que unos agentes de movilidad sin nada mejor que hacer te dieran la charla.

Seguramente usted es de esos que piensa que vive en uno de esos exóticos países europeos donde a cualquiera se le caería el pelo si se le ocurriese salir zumbando de la escena donde unos agentes le están multando, tirarles la moto, jugar a las carreras por las calles y acabar refugiándose en el garaje de casa.

Pero Esperanza y yo hace tiempo que sabemos que esto sigue siendo España. Vivimos en un país donde basta con tener un poco de poder para quitarse de encima a la autoridad. Aquí ni la ley ni la justicia son iguales para todos. Resulta que son más iguales para unos que para otros.

Aún mejor. Vivimos en un país donde la misma policía que te persigue hasta tu casa y se enfrasca en una discusión contigo y tus escoltas puede declarar ante el juez, sin inmutarse y sin que se le caiga la cara de vergüenza, que no le ha quedado claro si te has enterado de que te estaban persiguiendo. No me digan que no es el cielo en la tierra.

Pero no se confundan. Esto no es Jauja y aún hay clases. La próxima vez que le pare la Guardia Civil en un control de tráfico no haga como Esperanza Aguirre. No se le ocurra alegar que no se percató de que le daban el alto o le seguían, porque lo más seguro es que le caiga un castigo, aunque sea simbólico.

La próxima vez que le pare un agente, usted no se vaya cuando le dé la gana o cuando considere que ha tenido suficiente y no tiene por qué aguantar que le den el coñazo. Porque ni se lo van a archivar, ni van a pasar por su casa para comprobar si la señora necesita algo más.

Antón Losada – eldiario.es

24 de enero de 2015

Castañeta con Tomate


Estos días no os he podido hablar, porque no me encuentro muy bien. Estoy pachucha y con pocos ánimos. La gravedad pasó, pero ahora quedé muy débil y me cuesta trabajo hablar seguido. Pero como quiero complaceros os voy a dar una receta de cocina que gusta mucho. Además, creo que no es muy corriente, quién me la enseñó me la enseñó de una manera y otra me enseñó de otra. Y yo mezclé las dos y resulta que está más rica ahora para mi gusto. Y os la voy a dar.

Vais a la plaza, y compráis una castañeta (o dos, las que queráis). Con una llega para seis. Le dices a la pescantina que le arranque la piel, que tire la cabeza y que la corte en toritos largos. Después la lavas un poco y picas mucho ajo, muy picadito, muy picadito y un poco perejil y un poquito aceite.

Coges la castañeta, le pones el ajo y el perejil, y lo dejas de víspera.

Al día siguiente, hierves agua, y le incorporas los trozos de la castañeta. Así que estén cocidos, que se le separe la espina, lo quitas del agua y lo dejas enfriar. Y lo desmenuzas todo. Después coges una lata pequeñita de atún y se lo mezclas todo desmenuzado con la castañeta.

Picas un poquito de aceituna y también se la pones. Entonces haces una salsa de tomate concentrada, con un poquito pimentón, un poquito aceite y un poquito de azúcar para quitarle el amargor.

Después en una fuente larga, pones la salsa de tomate, después la castañeta y por encima una mayonesa. Después unas aceitunas para adornar y unas hojitas de lechuga. Y ya tienes un entrante riquísimo.

La gente no va a saber si es castañeta o lo que es. Porque la gente me pregunta ¿qué pescado es este? ¿Y que cosa más rara?. Pues está riquísimo.

Esta receta, en verdad original (de hecho no he encontrado ninguna imagen y he tenido que poner una de Castañeta guisada con Tomate, prestada del blog de cocina de lechuza), nos la remite nuestra amiga María, esperamos que ya te encuentres bien del todo y más animada. GRACIAS por tu fidelidad y por tu participación.

Algunas aclaraciones sobre la Castañeta:

Una vez despellejada, la carne de éste pez se presta a varias preparaciones culinarias muy sabrosas. También se emplea bastante para conserva.

Si la queremos asar entera al horno, es recomendable dejarle la piel, pues ésta evita que pierda sus jugos.

Se le conoce también con los nombres de: Palometa, Castanyola, castañeta, japuta, papalardu, zapatero y pez tostón.

Otro día publicaremos la receta de este pescado guisado con tomate...


Artículo reeditado: originalmente publicado el 02 de Mayo de 2011.

19 de enero de 2015

El último romano

Cada mañana desde hace diez o doce años, poco antes de las nueve, un hombre solitario se detiene ante la barandilla al pie del obelisco egipcio, frente al palacio de Montecitorio, en Roma, a cincuenta pasos de la entrada principal del edificio que alberga el Parlamento italiano. Es un individuo de pelo gris que ya escasea un poco, al que he visto envejecer, pues con frecuencia paso por ahí a esa hora cuando me encuentro en esta ciudad, camino del bar donde desayuno en la plaza del Panteón. Da lo mismo que sea invierno o verano, que haga sol o que llueva: apenas hay día en que no aparezca. Siempre va razonablemente vestido, con aspecto de empleado, o de funcionario. Más bien informal. Y lleva siempre una pequeña mochila, o una cartera colgada del hombro. En eso ha ido cambiando, porque ahora lo veo más con la cartera. El procedimiento es rutinario, idéntico cada día. Se detiene ante la barandilla, frente a la fachada del palacio -supongo que camino del trabajo-, saca un papel doblado que despliega con parsimonia, y con una voz sonora y educada utiliza el papel como guión o referencia de citas para el discurso que viene a continuación, diez o doce minutos de oratoria impecable, bien hilada. Un breve discurso diario, allí solo, bajo el obelisco, ante la fachada muda del Parlamento.

A veces me detengo a cierta distancia, por no molestarlo, y escucho atento. El discurso no suele ser gran cosa, y a menudo repite conceptos. No insulta, no es agresivo. Por lo general se trata de una especie de reprensión moral en la que menciona artículos de la Constitución o critica, casi siempre de modo general, situaciones concretas de la política italiana. Cosas del tipo «Todo gobernante debe asegurar el derecho al trabajo de los ciudadanos», o «La corrupción política no es sino el reflejo de la corrupción moral de una sociedad enferma y a menudo cómplice». De vez en cuando desliza asuntos personales, injusticias de las que es o ha sido objeto, aunque sin alejarse nunca del interés común, del enfoque amplio. Siempre es educado, coherente y sensato. No parece el suyo discurso de un loco, ni expresión patológica desaforada de una obsesión. Parece sólo un ciudadano que lleva diez o doce años dolido por lo que ocurre ante sus ojos, y que cada mañana acude ante el lugar que considera eje principal de esos males, a denunciarlo en voz alta, con palabras mesuradas y sensatas.

Lo que cada día convierte la escena en conmovedora es que ese hombre está solo. El lugar, frente a Montecitorio, es escenario habitual de protestas ciudadanas, y a menudo hay carteles reivindicativos; o algo más tarde, a la hora de entrada de los diputados, se reúnen cámaras de televisión y ruidosos grupos de manifestantes que abuchean o vocean consignas. Sin embargo, a la hora en que nuestro hombre se presenta no hay nadie. Sólo un par de carabinieri que pasean aburridos por la plaza desierta y algún turista que se asoma, curioso, por la ventana de un hotel próximo. Y es allí, en aquella soledad, ante la puerta vacía del Parlamento, donde se alza esa voz serena y desafiante, pronunciando palabras que suenan clásicas y hermosas: reprensiones morales, llamados a la conciencia, sentencias que todo ciudadano honrado, todo político decente, deberían tener por su evangelio. Y después, cada vez, acabado el discurso, nuestro hombre dobla despacio el papel, lo guarda en la cartera y se va dignamente, en silencio. Mesurado como un ciudadano de la antigua Roma.

Cada vez, viéndolo marcharse con tan admirable continente, no puedo evitar pensar en los otros: sus ilustres antecesores. Pensar en los Gracos, en Cicerón pronunciando ante el Senado su inmortal «Quousque tandem abutere, Catilina, patienta nostra». En Bruto, Casio y los que ensangrentaron la túnica de César. En los hombres flacos de sueño inquieto de los que hablaba Shakespeare, cuyos ojos abiertos los hacen incómodos para los tiranos y los canallas. En los hombres justos de aquella Roma republicana, embellecida por la Historia, pero cuyos ejemplos formales tanto influyeron en el mundo, en los derechos y libertades de los hombres que supieron regirse a sí mismos. En la conciencia moral, superior hasta en las actitudes -y quizá superior, precisamente, a causa de ellas-, que tanto sigue necesitando esta Europa miserable y analfabeta, este compadreo de golfos oportunistas que nos desgobierna y del que también somos responsables, pues de entre nosotros mismos, de nuestra desidia e incultura, han nacido. En el consuelo casi analgésico de escuchar cada mañana, todavía, la voz serena de un último romano.

Arturo Pérez-Reverte - XLSemanal - 17/11/2014

17 de enero de 2015

Patés (3)

PATÉ DE ACEITUNAS NEGRAS

Ingredientes:

25 aceitunas negras
un chorrito de zumo de limón
tamari (opcional)
1 cucharada de nueces picadas
½ tacita de agua

Preparación:

Deshuesar las aceitunas. Pasar todos lo ingredientes por la batidora y triturar bien. Servirlo con pan tostado o galletas saladas.

Es un plato que se conserva muchos días en la nevera.

PATÉ DE ANCHOAS CON ATÚN

Ingredientes:

1 cucharada de mayonesa
2 ó 3 quesitos
1 lata de atún (escurrido)
1 lata de anchoas (escurrida)

Preparación:

Se pasa por la batidora y se come con colines.

ESPUMA DE TOMATE

Ingredientes:

Tomate pelado y escurrido
1 diente de ajo
Sal
Aceite de oliva (se añade según se va batiendo)

Preparación:

Triturar el tomate con la sal y el ajo. Ir añadiendo el aceite según se va batiendo.

PATÉ DE AGUACATE CON ATÚN

Ingredientes:

Aguacate
Atún escurrido
Zumo de limón
Sal

Preparación:

Pasar todo por la batidora.

PATÉ DE PACO

Ingredientes:

1 Lata de mejillones en escabeche
1 lata de Atún en aceite
2 o 3 quesitos
4 palitos de cangrejo
2 laminas de gelatina (disolverlas en agua) y 10 segundos en el micro
Un chorrito de coñac

Preparación:

Mezclar todo y por la batidora.

Último artículo de la serie remitida por Pablo, ahora somos expertos en patés. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 23 de Mayo de 2011.

14 de enero de 2015

Tiempo sorpresa


Ya la había visto antes, me dejó helado, no reaccioné a tiempo, me hundí en la nada, no sé. creo que estuve un tiempo vagando por la inmensidad del anonadamiento, lo mismo oía campanas celestiales, que encendía un cigarro teniendo en la boca uno. En definitiva, hecho polvo.
La primera vez fue así, pero la segunda, mandé a mis nervios templanza, y a mis ojos capacidad de retención, para que no se me escapara el más mínimo detalle, y conseguí entrar en la felicidad, solo contemplando su mirada.
El pelo azabache, la miel que desprendían sus ojos era la más dulce, su sonrisa daba frescura a mi alma, sus manos, preciosas, dedos largos y finos, capaces de realizar caricias inmejorables, la altura de su cuerpo, encantadora. yo que sé, todo lo tenía bueno, muy bueno, y me daba la esperanza de que sería inteligente.
No puedo dejarla pasar, he de entregarme, y decirla que deseo conocerla, salir, cenar, ir al cine, lo que quiera, pero que me dé una oportunidad, pero tengo un problema, !estoy casado joder!.
Algunas veces pienso que las mujeres son muy malas, pero lo digo por el calentón que pueden dejarme en ese momento, sé que ellas son así, y me encantan, no puedo negarlo, si no fuera por mi profesión, iría detrás de ellas todo el día, observando sus contoneos, su pelo al aire, su....., su todo, porque si fueran papel de lija, yo estaría gastado por las dos caras, son estupendas, sé que nosotros somos el polo opuesto, y debemos saber como llegar hasta su alma.
Es complicado llegar del curro, y tener ganas de ......, ya me entendéis, y la parienta hacer el comentario de que "cariño, tienes que ir a recoger a mi madre, que va a pasar el finde con nosotros", !vaya tela!, !que mala suerte tengo!. Después de eso, hacer innovaciones para que la chispa siga viva, cuesta un poco, y si además está mamá política en casa, menos.
No obstante, hay que dedicar bilateralmente un tiempo que yo denominaría "tiempo sorpresa", en el que ambos dos, contaran historias imaginadas, y deseos insopechados, y sobretodo, pinchar en la pestaña que dice "reset", y volver a conocer a esa persona e intentar enamorarla.
Me encantan todas, son maravillosas.
Aunque me he desviado del tema principal, sepáis, que queda en "stamby".
Artículo reeditado: Originalmente publicado el 24 de Marzo de 2013.

12 de enero de 2015

Cumpleaños de amor

¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
—prolongándome, vivo, hacia la muerte—
se pasarán de mano en mano,
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.  
                                               Ángel González  
Todos aquellos que en su tránsito por la vida hayan amado a una persona, es muy probable que se sientan identificados con este poema. Cada instante es superfluo, evasivo por su propia naturaleza, pero al mismo tiempo va dejando en cada uno de nosotros un poso perpetuo. Sobre él inciden todos aquellos sentimientos primarios que nos hacen estar vivos, de entre los cuales sin duda me quedo con el amor. Ese misterioso sentimiento que nadie puede limitar, ni siquiera el propio tiempo. Esa incomprensible emoción que nadie puede concretar, ni siquiera el propio espacio.
Muchas veces nos empeñamos en ocultarlo, ciegamente. No nos percatamos de que si optamos por el amor la primavera avanza, y eso es inexorable. Nos olvidamos de que gracias a “lo que la gente llama amor” estamos donde estamos. Sin la pasión que nos mueve a estar permanentemente apegados a la otra persona, la naturaleza nos habría consumido en nuestra más profunda soledad hace tiempo.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 05 de Septiembre de 2012.

10 de enero de 2015

Patés (2)


PATÉ DE MARISCO

Ingredientes:

1 lata de atún
1 lata de anchoas
5 palitos de cangrejo
1 cucharada grande de mayonesa

Preparación:

Se pasa todo por la batidora hasta que quede cremoso

PATÉ DE BERBERECHOS

Ingredientes:

1 lata de berberechos (escurridos)
1 tarrina de queso Philadelphia
2 zanahorias

Preparación:

Se escurre el líquido de los berberechos y se trituran con el queso Philadelphia.
Se cortan las zanahorias en palitos, que los usaremos para comer el paté.

HUMMUS (paté de garbanzos)

Ingredientes:

1 bote pequeño de garbanzos cocidos
Zumo de medio limón
1 diente de ajo
Sal
Aceite de oliva virgen

Preparación:

Se escurre el líquido de los garbanzos y se lavan debajo del grifo.
Se ponen en el vaso de la batidora y se trituran con el resto de ingredientes.

GUACAMOLE

Ingredientes:

1 aguacate
Tomate rallado
Un poco de cebolla muy picada
Zumo de limón
vinagre
Sal
Aceite de oliva virgen
pimienta

Preparación:

Se mezclan todos los ingredientes con un tenedor hasta que queda cremoso

Esta es la 2ª entrega del "Especial Patés" que nos remitió Pablo. Ricos y Variados. GRACIAS

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 09 de Mayo de 2011,

8 de enero de 2015

Your love and my love


Sueño que tus sueños te hablan de mi como el agua en los desiertos, como el viento para la vela del barco, como el camino para el caminante, como la fe para el creyente, y siento miedo.

Creo que tus sueños te revelan como ansío ser para ti, pero tengo miedo, porque no solo te merezco porque me ves a cada momento en tus pensamientos, o porque vistes en mi el recipiente donde depositar todo tu amor, quiero que andes a ciegas por el trecho de la vida que desees sin temor a tropezar, quiero que tus sueños sean los mas plácidos, y que tu confianza se vea completa al recibir mi amor, y tengo que alcanzar ser ese de tus sueños para dedicarte mi vida.

Yo vi en tus ojos la puerta de tu corazón abriéndose para que entrase el mio, note en tus manos el nerviosismo y el sudor por dedicarme el roce de tu piel, saber oír es una de las muchas virtudes que posees, aunque cuando estamos juntos solo hable el silencio, y posiblemente este loco, pero lo oigo, como el latir de tu corazón al estrecharte entre mis brazos.

Tu amor y mi amor andan de la mano como locos enamorados, no saben si llueve o hace frío, no tienen hambre, y han perdido la noción del tiempo, pero existen.

No pienso en mañana, ni tan siquiera en lo que haré dentro de una hora, todo esta consumado, mi corazón vive porque esta con el tuyo, y solo veo tus ojos, tu voz al saludarme, me siento querido, necesario, no se, importante quizás?, no, mejor..., siento, que tu has valorado lo que mi corazón es capaz de dar, me lo demuestras, y me haces feliz, y además veo en ti que estas contenta a mi lado, que no buscas nada que no sean mis ojos, me encanta que te guste escucharme me haces flotar.

Es apoteósico sentir llegar el momento de cada día en que estamos juntos, creo que podría morir y seguiría sonriendo, y cuando nos despedimos doy gracias a la vida por hacer que tu nacieras, porque estoy seguro de que Dios te hizo, para que fueras sembrando la semilla del amor por donde quieras que pasases.

El amor existirá siempre, aunque haya derrotistas que traten de taparlo bajo las sabanas del interés, de la perfección, y nunca podrá tener fin con semillas como tu corazón.

Artículo reeditado: originalmente publicado el 09 de Abril de 2010.

5 de enero de 2015

Mitos y Leyendas (21) - La Leyenda de Hércules

Hércules, hijo de Zeus y la mujer (mortal) Alcmena, era el más importante de los antiguos héroes  griegos. Empezó a mostrar su gran fuerza física ya desde niño, pero, aun más importante, reveló su extraordinario carácter siendo joven, cuando se encontró con dos mujeres llamadas Placer y Virtud. Placer le prometió gozo sin fin, mientras que Virtud le prometió duro trabajo y gloria como hacedor de grandes tareas para ayudar a la humanidad. Eligió a la Virtud y fue educado por el sabio centauro Quirón. 

Sus tareas incluían la dominación del mundo de los monstruos. Luchó durante treinta días con el león de la selva de Nemea (1) antes de poder matarlo. Después mató a la Hidra de Lerna, la de las siete cabezas, quien capturaba y se comía a aquellos que se aventuraban cerca de su pantano. La Hidra fue lanzada al cielo y está representada en la constelación de la Hidra (La Serpiente Marina). Mientras luchaba con esta serpiente, también destruyó al cangrejo gigante, que ahora está en los cielos como Cáncer. Así mismo capturó al jabalí salvaje que estaba arrasando los viñedos y al toro que echaba fuego y destruía la Tierra. Hércules continuó su tarea hasta que completó los doce trabajos. 

Muchos años después fue envenenado por error con la sangre de un centauro. Cuando murió, los dioses le subieron al cielo, donde aún puede verse como símbolo de los que se dedican a ayudar a la gente a través de sus buenas acciones.

Esta constelación es notoria a simple vista en noches sin luna y espectacular si se observa con binoculares. La zona central de Hércules parece un cuadro mal dibujado y se denomina el Trapecio de Hércules. Esta constelación contiene uno de los cúmulos globulares más hermosos del cielo a su lado derecho, el Racimo de Hércules (el M13 con una magnitud de 5,9). En esta constelación se encuentra la estrella variable de tipo doble Alfa-Herculis con una magnitud aparente de 3.1-3.9, se encuentra a una distancia de 218 años luz de la tierra, la duración del ciclo es semi-regular.

(1)  León de Nemea: monstruo, protegido por Hera, al que dio muerte Hércules.
Para conmemorar esta victoria, cada dos años se celebran las fiestas Nemeas (de la localidad homón) en un bosque consagrado a Zeus.

3 de enero de 2015

Patés (1)

PATÉ DE PIMIENTOS Y ANCHOAS

Ingredientes:

1 lata de anchoas
1 lata pequeña de pimiento rojo asado (si no, pimiento rojo asado)
una yema de huevo cocido

Preparación:

Se pasa todo por la batidora y se unta en tostadas de pan.

PATÉ DE ATÚN

Ingredientes:

1 lata de atún en aceite de oliva (sin escurrir el aceite)
1 huevo duro
sal.

Preparación:

Se pasa todo por la batidora hasta que quede como una mayonesa.

PATÉ DE NUECES CON ROQUEFORT Y MANZANA

Ingredientes:

1 tarrina de queso Philadelphia
1 trozo pequeño de queso Roquefort o cualquier otro queso azul
Nueces picadas
½ manzana ácida en trocitos

Preparación:

Se mezclan los quesos con un tenedor, se añaden las nueces y la manzana y se amasa con una espátula de madera, para que quede todo en trozos.

PATÉ DE QUESO Y NUECES

Ingredientes:

1 tarrina de queso Philadelphia
3 anchoas
100 gramos de nueces picadas

Preparación:

Se tritura el queso con las anchoas. Luego se añaden las nueces picadas y se amasa con un tenedor.

PATÉ DE CENTOLLO

Ingredientes:

1 lata de mejillones al natural (escurridos)
4 palitos de cangrejo
4 anchoas
1 cucharada sopera de mayonesa

Preparación:

Se pasa todo por la batidora hasta que quede cremoso


Pablo, nos ha dejado 3 artículos que nos enseñan a hacer patés ricos de forma fácil. Este es el 1º de la serie. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 25 de Abril de 2011.