Este artículo va dedicado a mi número preferido, a mi número de la suerte, al número trece, y por supuesto a todas aquellas personas que sientan una especial predilección por este enigmático número, ligado íntimamente con la superstición.
El miedo a la superstición dirigido hacia este número se remonta a muchos siglos atrás. Ya antes del cristianismo, se tenía cierto temor al número trece. En el judaísmo, el 13, representaba un mal número, ya que se lo asociaba directamente con la cantidad de genios y espíritus que se relacionaban con el mal.
Otra creencia nórdica vinculada con la negatividad de este número, nos cuenta que, una deidad maligna llamada Loki, ocupaba en el panteón, el lugar decimotercero. La historia de esta deidad maligna surge del relato que dice, que doce dioses estaban invitados a un banquete y que Loki no había sido invitado. Éste, ofendido y con deseos de lucha, se presenta a la reunión, ocupando el lugar trece entre los dioses. A continuación, se entabla una terrible lucha en la que muere el dios favorito llamado Balder.
En el cristianismo, este número también se vincula a la mala suerte, debido a que durante la última cena, se reunieron trece comensales y después de 24 horas, dos de ellos habían muerto, Judas y Jesús.
En la actualidad, si el calendario nos indica que es martes trece, se supone que la desgracia esta garantizada, por ese número y por su relación con Marte, el dios de la guerra. En la creencia anglosajona, es el viernes trece donde puede ocurrir la desgracia. Precisamente de esta fecha, nació la mítica saga de terror, “Viernes 13”.
En todas partes existen las manías acerca del trece. Frecuentemente, se dice doce más uno para referirnos a él, que se lo digan a Ángel Nieto y a su famoso 12 + 1. Encontramos también gran cantidad de hoteles que pasan del piso 12 al 14, para no llamar a la mala suerte, ya que se suele considerar que este piso puede afectar a la solidez de los edificios. Para evitar las desgracias en los negocios y tener buena suerte, se evitó expresamente, crear la planta 13 en los edificios más emblemáticos de Nueva York, como el Rockefeller Center, el Hotel Pierre o el Hemsley. Cuando este piso existe en algún edificio, se utiliza para asuntos relacionados con el servicio y no para que se alojen sus clientes. En la Biblia, en el capítulo trece (Apocalipsis) predice la venida del anticristo.
Otro caso particular es el del Apolo XIII, que despegó el 11 de abril de 1979 y fue el único Apolo que no llegó a alunizar. En Estados Unidos, los diseñadores de los aviones de guerra, nunca han proyectado un caza con la denominación F-13.
Si bien todos estos relatos nos muestran la negatividad del número, existen otros que determinan todo lo contrario.
El cortejo de Zeus, el dios supremo del Olimpo, estaba integrado por 12 dioses, más él, sumando 13. Por otra parte, Ulises, según la mitología griega, era el Dios número 13. Otra diosa vinculada con este número, es Freya, una diosa germana muy bella, representante del amor y de los versos amorosos. Para las creencias japonesas, si el día 13 cae en viernes, puede ser un día propicio para los juegos de azar y para que se cumplan todos los sueños.
Por otro lado, se utiliza este número para alcanzar la trascendencia, en muchos cultos de oriente. Los antiguos egipcios, establecían que la muerte era la decimotercera fase del ciclo de la vida, por lo que consideraban que el número trece representaba la nueva existencia, era el camino hacia la morada de los dioses, un viaje al más allá. En los estudios de Pitágoras, de la disciplina numerología, el número 13 pasa a ser el número de la evolución y del crecimiento. En magia, simboliza el velo de los maestros, que podrá ser levantado una vez que el cuerpo, la mente y el espíritu se hayan purificado.
En fin, puede que el trece sea únicamente un número y que todo esto no pase de lo meramente anecdótico, pero es mi número, me da suerte y no lo cambio por otro. En un trece nací, en un trece celebro mi santo, trece son los discos de unos de mis grupos favoritos, los beatles y en la posición decimotercera, fue drafteado mi ídolo deportivo, Kobe Bryant. Es por eso por lo que no me veréis nunca con una camiseta con otro número en la espalda, bueno, puede que si, pero solo si es la del 24 de Bryant.
Artículo reediado: Originalmente publicado el 09 de Mayo de 2010.