12 de noviembre de 2014

Parques Nacionales II


Nuestro caminante creyó que los paraísos paisajísticos de los que había disfrutado colmaban sus expectativas, por lo que orientó su ruta hacia la vecina Francia. Craso error. Cuando las fronteras geográficas humanas se vislumbraban, un enorme macizo las difuminó de repente. En sus estribaciones se cobijaban multitud de lagos, meandros de alta montaña, torrentes, cascadas, turberas y frondosos bosques de pino negro, abeto, pino silvestre, abedul y haya. La conjunción de todo ello otorgaba a los ojos una gloriosa satisfacción emocional. Esta colmatación entusiasta lo llevó a no abandonar nuestro pueblo y seguir circundando sus innumerables espacios naturales.

No tuvo que recorrer mucho las lindes septentrionales para darse cuenta de lo acertado de su elección. Pronto se encontró con un monte perdido en medio de la nada. Aquí dominaban los contrastes: la extrema aridez de las zonas altas, donde el agua de lluvia y deshielo se filtraba por grietas y sumideros, contrastaba con los verdes valles cubiertos por bosques y prados, donde el agua forma cascadas y atraviesa cañones y barrancos.

El ocaso del día se acercaba, el sol empezaba a esconderse por el oeste. El reflejo del atardecer sobre la roca caliza de los Picos más continentales de la cordillera cantábrica iluminaba la cara de nuestro viajero con un brillo opaco. En este lugar, el bosque atlántico era el protagonista, alojando en su seno multitud de animales que se han visto acorralados por la presión humana: rebecos, lobos, urogallos, buitres leonados, águilas reales y hasta algún que otro oso pardo.

El embelesamiento que causó el océano atlántico en nuestro protagonista lo llevó a sumergirse en sus aguas. En su zambullido se encontró con unos pequeños riscos que se desprendían de la provincia más galaica de España. Cuando emergió para llenar sus pulmones de aire divisó una serie de acantilados, matorrales, dunas y playas, así como distintos fondos marinos (de roca, de arena, de concha…) que creaban un gran mosaico natural en estas islas y en las aguas que las rodean. La noche se hizo patente. La oscuridad que acarreaba obstaculizaba la percepción de más paisajes como los observados. Decidió por tanto sumergirse y bucear. En su nado subacuático contempló restos de cañones que eran el reflejo de batallas ancestrales. Ahora servían de cobijo a multitud de peces y fauna marina. Contempló medusas, corales rojos, anémonas, pólipos y diversos equinodermos que alegraban la vista de nuestro viajero, pero no sus pulmones.

Necesitaba oxígeno, por lo que empezó a buscar la superficie. Guiado por sietes luces, que hacían la función de luceros del alba, encontró las puertas oceánicas a los parajes definitivos. Cuatro parques nacionales que se localizan en las islas donde habitaron los guanches. Desde el vulcanismo más explosivo que dio lugar al pico más alto de nuestro país en la isla de Tenerife, hasta el vulcanismo más erosivo que formó la caldera de mayor diámetro de Europa en la isla de La Palma, pasando por la destrucción volcánica de una parte de la isla de Lanzarote que constituyó un mundo árido lleno de vida. Huyendo del centelleo volátil de la Tierra, eligió reposar para los restos en la manifestación selvática de la isla de La Gomera. Allí donde la persistente envoltura de nieblas que ascienden desde el Océano se pega a las cumbres insulares, impregnándolas de humedad y frescura, propiciando la milagrosa existencia de estas espléndidas y misteriosas selvas, últimos vestigios supervivientes de las ancestrales selvas subtropicales que hace millones de años poblaron el área mediterránea.

Los catorce Parques Nacionales Españoles, por orden de aparición en los artículos publicados, son los siguientes:
Doñana, Sierra Nevada, Archipiélago de Cabrera, Tablas de Daimiel, Cabañeros, Monfragüe, Aigüestortes i Estany De Sant Maurici, Ordesa y Monte Perdido, Picos de Europa, Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, Teide, Caldera de Taburiente, Timanfaya y Garajonay.

Artículo reeditado: originalmente publicado el 18 de Junio de 2012.

10 de noviembre de 2014

Parques Nacionales I


Cierto caminante errante inició una travesía desde nuestras iluminadas costas onubenses. Decidió partir al alba, enfrentado su ser al sol llameante que se elevaba desde el horizonte.

El primer paisaje que divisó albergaba un manantial de vida. Se trataba de marismas protegidas por unas dunas nacaradas que, según parecía, servían de acomodo y refugio para multitud de aves. Si miraba a sus lados podía percibir grandes ojos de linces que le observaban, intuyendo en sus miradas una señal de auxilio. Todo ello le llevó a entender a la perfección el afán de aquel Duque de Medina-Sidonia por agasajar a su esposa Doña Ana con un palacete en dicho lugar.

El viajero prosiguió su ruta, la cual empezó a repuntar. El ascenso era constante, por lo que la quimera de tocar el blanco cielo se iba haciendo cada vez más tangible. Lo que nuestro transeúnte ignoraba es que ese pulcro paraíso se haría terrenal. Se encontraba en el monte del Sol, del Aire, de la Nieve. Testigo de excepción del alzamiento y caída de un imperio, elevación máxima, sin parangón en ningún territorio de nuestra tierra de conejos.

Desde tal elevación oteó una bandada de halcones peregrinos que volaban hacia las costas levantinas. Sin dudarlo, se lanzó sobre el manto de plumas aladas con el deseo de que le llevaran a otro paraje sin parangón. Así fue. Conforme descendía pudo comprobar que el archipiélago al que se acercaba no había sido objeto de la atroz especulación inmobiliaria a la que se han visto sometidas sus hermanas Baleares. Aquí la esencia de lo natural se conservaba y el agua cristalina del Mediterráneo se fundía con unas costas impregnadas de una frondosa vegetación donde antaño pastaban cabras montesas.

Un fuerte viento de levante se llevó a nuestro trotamundos en volandas y tuvo por suerte depositarlo en un paraíso hídrico y refrescante ubicado en el centro de nuestra península. Al levantar la vista comprobó que estos humedales eran el producto del desbordamiento de un río tímido, que tuvo el honor de dejar sus tablas fluviales en la provincia más Real de España. Como consecuencia de ello, ante sus ojos se hallaba uno de los ecosistemas acuáticos más bello y más lleno de vida que jamás divisaría nuestro viajero.

Creyó oír un fuerte disparo, al oeste. Puso pies en polvorosa. La hermosura de los estímulos recibidos ponía en peligro su capacidad para percibir nuevas sensaciones. Cuando llegó a la frontera con la provincia que albergó la capital del Reino Visigodo, se percató que el sonido era producto de su imaginación. Quizá un reducto de las actividades cinegéticas vetadas hace tiempo en ese entorno tan cromático, donde pastores y temporeros ecologistas reposaban en cabañas de jara y juncos tras duras jornadas de trabajo.

Cerca de allí, al norte de Extremadura, confluían el espacio y el tiempo reflejados en su  propia historia. Un paraje natural muy especial por motivos que saltaban a la vista: la singularidad de su clima, la peculiaridad de su geología y la sublime conjunción de vegetales, animales y hombres. Tal panorama dejaría en nuestro viajero una carga emocional que jamás le abandonaría: la necesidad urgente de conservar todos los espacios contemplados hasta el momento y todos aquellos que estuvieran por venir.

Artículo reeditado: originalmente publicado el 11 de Junio de 2012.

8 de noviembre de 2014

Fajitas de Pollo

Otra receta más para el disfrute de todos, aquí lo importante son los ingredientes ya que venden kits con las fajitas, la salsa y las especies ya preparadas, así que nosotros solo debemos preparar el resto. Para ello utilizaremos una pechuga de pollo y verduras. Así que vamos con los ingredientes.

INGREDIENTES:
·         6 Fajitas de trigo. (la marca la dejamos al margen, hay muchas)
·         1 Sobre de Especias.
·         1 Sobre de Salsa.
·         ½  Pechuga de Pollo.
·         1 Pimiento Verde.
·         1 Pimiento Rojo.
·         2 Cebollas.
·         Aceite de Oliva.
Comenzamos preparando las verduras para sofreír. El pimiento verde lo trocearemos en tiras. 
 Y lo pondremos en la sartén con el aceite caliente para freír. 
Ahora lo mismo con el pimiento rojo. Lo cortamos en tiras y lo añadimos a la sartén. 

 Ya solo nos queda la cebolla, la cortamos también en tiras y aun no la ponemos en la sartén, ya que como el pimiento aun tardara un poco en hacerse, la cebolla podría quemarse, así que nos esperaremos unos minutos. 
 Pasados esos minutos la añadimos con el resto. 
 Ahora cortamos el pollo también en tiras ya que al ser fajitas los ingredientes van a lo largo de la masa, y su mejor colocación es si están cortados así.  

 Retiramos la verdura ya frita de la sartén y la reservamos en un plato. Le quitamos todo el aceite posible. 
 En ese mismo aceite freímos el pollo. 
 La carcasa de la pechuga también la freímos, ya que aunque no vayamos a ponerla dentro de las fajitas, la podemos servir suelta. O simplemente para el que cocina, de aperitivo mientras termina todo.
Una vez frito el pollo lo apartamos en un plato y lo reservamos. 
 Ahora retiramos todo el aceite de la sartén y con el propio aceite de las verduras las volvemos a poner en la sartén, abrimos el sobre de las especias y le ponemos al gusto (recordar que son especias PICANTES y contra más le añadimos más picara la comida). 
 Solo le damos una vueltas para que se mezclen las especies, ya que la verdura ya está hecha. La retiramos al mismo plato de antes y hacemos lo mismo con el pollo, le añadimos las especias al gusto de cada uno. Le damos unas vueltas y lo servimos en el mismo plato. 
 Mientras estamos terminando calentamos el horno a 100º no hace falta más, es solo para calentar las masas de trigo. La ponemos según nos las vamos comiendo, ya que si están mucho tiempo en el horno se quemaran y quedaran duras, solo queremos que estén calientes y se puedan doblar bien. Ahora vamos a montar una fajita. Lo primero ponemos en el horno una masa de trigo y la dejamos calentar 2 minutos. La ponemos en un plato. 
 Le ponemos a lo largo las verduras en el centro. 
 Ahora le ponemos el pollo encima de las verduras. 
 Y abrimos el sobre de la salsa (también es PICANTE, así que cada uno le ponga al gusto, recomiendo antes de añadirle a la fajita que la prueben y si no es de su agrado no le pongan. 
 Ya solo nos queda enrollarla y degustar la fajita. 

Y esto es todo por hoy, una receta sencilla, fácil y rápida de realizar y para una cena perfecta.

Un saludo a todos los amigos/as del blog.

Victorio Fernández Moreno 
VFM

Victorio nos sigue enseñando su rica y fácil cocina, esta vez con acento mexicano. GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 04 de Octubre de 2013.

1 de noviembre de 2014

Comida para una celebración

Hoy os traigo una comida para un día especial, un cumple, un aniversario, una buena noticia o simplemente que nos apetece y punto. La situación actual no creo que nos permita todos los días comer esto pero un día es un día y si compramos las piezas justas y no por cajas el precio tampoco se dispara. La comida se compone de varios platos unidos entre sí. Aunque el principal sea la mariscada lleva unos preparativos del día anterior, por los que comenzaremos por ellos.

SALSA PARA TODO EL MARISCO

El sabor y su facilidad para prepararla que tiene esta salsa le convierte en especial para cualquier pescado, o marisco.

INGREDIENTES:

· 3 Ajos.
· 1 Manojo de Perejil.
· 1 Mortero
· Aceite de Oliva Virgen. 
- Sal

Lo primero troceamos los ajos para ponerlos dentro del mortero.

Y los añadimos al él, poniendo en la base un poco de sal, para que no salten los ajos.


Lo trituramos todo bien que quede una masa compacta.

Ahora troceamos el perejil muy fino y lo añadimos al mortero.


Ya solo nos queda añadir el aceite y remover todo bien para que se mezclen los ingredientes. 

Lo probamos de sal y lo dejamos reposar toda la noche para que coja sabor y sea más consistente. 

Si no hemos tenido tiempo de hacerlo el día anterior, se puede hacer antes de la comida, pero el resultado no será el mismo, cuanto más tiempo este macerando más sabor tendrá. 

Bueno ya tenemos la salsa que le añadiremos a casi todos los ingredientes de la comida de hoy, así que vamos con un plato que de por sí puede ser un buen aperitivo, yo lo utilizo para centro de la mesa. También su preparación es del día anterior para que tenga más sabor. Pero se puede hacer en el momento.

GAMBAS AL AJILLO

Aunque un plato para muchos de “lujo” y si lo pongo entre comillas por su precio, pero una vez al año nunca viene de más y sabiendo comprar la gamba fuera de temporada y congelada no sale mal de precio, para mucha gente también le parece un plato soso. Pero solo es un acompañamiento más.

INGREDIENTES:

· 50 Gramos de gambas peladas. El tamaño al gusto de cada uno.
· 4 Dientes de Ajo.
· 2 Guindillas.
· Aceite de Oliva Virgen.
· Sal.
Lo primero trocear los ajos en láminas. 
A continuación vamos montando capas en un bol para dejas macerar, primero ponemos una base de gambas. 
La cubrimos con unos ajos. 
Volvemos a cubrir con gambas. Y ponemos las dos guindillas en medio. Al gusto de cada uno abiertas o no, eso depende el sabor a picante que les guste. Yo particularmente las abriré en su momento, con eso es suficiente. 
Y volvemos a poner otra capa de ajos. 
Y así repetidamente hasta terminar de llenar el recipiente. 
Por ultimo solo nos queda cubrirlo con el aceite de oliva y dejar reposar toda la noche junto con la salsa. 
Normalmente esto se prepara en una cazuela de barro que se pueda ella mismo poner en el fuego así no se perderán sabores al cambiar de recipiente al freír las gambas. Pero no tengo de todo. Bueno ahora empezaremos por el resto de la comida el plato principal.

MARISCADA O PARRILLADA DE MARISCO

Si aquí cada uno en su lugar de residencia la llamara de una forma, y seguro que la mayoría no comparte ingredientes, ya sabemos todos que para comer MARISCO como Galicia no hay nada. Pero cada lugar lo hacen de una forma distinta. Bueno comencemos con todos los ingredientes y su elaboración. Hoy el plato es más entretenido que otras veces.

INGREDIENTES:

· 9 Gambones.
· 6 Cigalas.
· 3 Sepias.
Comenzamos por lo que más tardara en hacerse que es el pulpo, bueno ya lo hemos hecho en otra receta, pero por si la gente no lo llego a ver o simplemente por no tener que búscala en el blog. Se la volveremos hacer. JUAJUAJUA. 

PULPO A LA GALLEGA

INGREDIENTES:

· 1 Pata de pulpo.
· 2 Patatas medianas.
· Aceite de Oliva
· Pimentón Picante.
· Sal gorda.

Ponemos la patata a cocer con un agua y un poco de sal. 
Ahora cortamos el pulpo y lo reservamos. 
Cortamos la patata en rodajas y ponemos una base en un plato. 
Ahora le ponemos el pulpo sobre la patata. 
Le ponemos un poco de aceite de oliva, el pimentón picante y un poco de sal gorda. Y lo ponemos UN minuto y medio al micro ondas. El resultado salta a la vista. 
Bueno ahora el resto del marisco. Cogemos la plancha del horno y lo encendemos a 200º la bandeja la forramos con papel de aluminio. 
Y ponemos los Gambones en un lado de la bandeja. 
Ahora las cigalas no las pondremos enteras, Yo particularmente las corto por la mitad y así se hacen más rápido y las dos cosas terminaran a la misma vez. 
Una vez cortadas todas las ponemos en la bandeja. 
Y lo ponemos todo en el horno unos 15 minutos. 
A la mitad justo abriremos el horno y ahora es el momento de usar la salsa que hemos preparado el dia anterior, repartiendo un poco por todos los ingredientes. 
Y dejamos que terminen de hacerse. Y los ponemos en platos separados. 
Mientras que se hacían, ponemos una plancha al fuego para hacer la sepia. 
Cuando esté caliente, le pondremos la sepia para que se vaya haciendo. 
Les damos varias vueltas y le añadimos la salsa que tenemos preparada desde anoche. 
Una vez asada la sepia la retiramos en otro plato. 
Ahora ya solo queda montar los platos. Ponemos en cada uno una Sepia, tres Gambones y dos Cigalas. Y le añadimos un poco más de salsa a la sepia y el resto lo ponemos en una salsera para que se sirvan si alguien quiere más. 
Aún nos quedan las Gambas al Ajillo.

Así que cogemos una sartén pequeña y cuando este caliente, le añadimos todos los ingredientes que teníamos preparados la noche de antes. Y como podéis comprobar las guindillas están cortadas por la mitad.
En dos minutos está hecho y lo ponemos en el mismo bol donde estaba macerando. 
Como podéis comprobar es un poco costosa la receta de hoy pero el resultado es algo que uno no se puede perder, y eso sí, que a nadie se le ocurra comer con agua, para esto necesitamos un buen vino blanco o un albariño. A gusto de cada uno.

Pero después de la comida necesitamos un buen postre y a mi particularmente me encanta el chocolate.

TULIPA DE PROFITEROLES CON CHOCOLATE

Realmente solo hacemos el chocolate ya que los otros dos ingredientes ya vienen así preparados. Pero no es fácil hacer el chocolate, Y a mí particularmente me gusta el chocolate me gusta solo, nada de añadirle leche. Así que os diré como lo hago yo, pero cada uno lo haga como más le guste.

INGREDIENTES:
· Chocolate en polvo.
· Azúcar.
· Un cazo.
· Un vaso de agua.

Ponemos una base de azúcar en la base del cazo y lo ponemos al fuego a que hierva.
En cuanto empiece a hervir, vamos añadiendo el chocolate poco a poco sin dejar de remover, para que no se formen grumos y tampoco se queme en el fondo. 




Después de unos minutos y según vaya espesando estará ya hecho el chocolate, eso depende de cómo te guste de espeso y fuerte. A mi casi me gusta que si le das la vuelta al cazo no caiga. JUAJUAJUA. 
Ahora montamos todo, ponemos la tulipa y los profiteroles y le añadimos el chocolate dentro. 


El resultado salta a la vista, que aproveche. Y no seáis muy golosos.
Bueno por hoy ya hemos terminado, un poco largo y costoso, pero lo dicho antes el resultado ha sido bueno. Espero como siempre que les haya gustado. Un placer hacer todo esto para vosotros.

GRACIAS A TODOS.

Victorio Fernandez Moreno 
VFM.

En esta ocasión, Victorio nos sorprende con un menú para una ocasión, como siempre excepcional.  GRACIAS.

Artículo reeditado: Originalmente publicado el 20 de Septiembre de 2013.